Alerta en el campo: las zonas que quedarían bajo el agua si El Niño descarga con todo

Los productores ya advierten que El Niño no golpeará parejo: hay zonas que podrían quedar bajo el agua y nadie sabe todavía cómo responderán. La Mesopotamia y el delta del Paraná, en la mira.

· 4 min de lectura
Alerta en el campo: las zonas que quedarían bajo el agua si El Niño descarga con todo
Alerta en el campo: las zonas que quedarían bajo el agua si El Niño descarga con todo

El Niño podría traer lluvias por encima de lo normal, pero no todas las regiones van a vivirlo igual. Los suelos, la profundidad de las napas y la capacidad de absorción serán los que definan si el agua es aliada o enemiga de cara a la campaña gruesa 2026/2027.

La siembra de granos gruesos ya está en el horizonte y los productores siguen de cerca dos variables clave: cuánto llueve y, sobre todo, en qué momentos se concentran esas precipitaciones.

Dónde se espera menos impacto

Juan Balbín, productor de Cañada Seca y expresidente del INTA y de CREA, señaló que algunas zonas del centro-oeste argentino arrancarían con mejores condiciones. “La región que se verá menos afectada comprende la provincia de San Luis y el oeste de La Pampa, que habitualmente tienen napa profunda, por lo cual lluvias copiosas tienen grandes posibilidades de penetrar en el perfil y ser bien aprovechadas por los cultivos de verano”, explicó.

Las regiones con mayor riesgo por excesos de agua

El panorama cambia hacia el noreste de La Pampa y el sur de Córdoba. Según Balbín, esas zonas presentan mayores riesgos frente a un escenario de lluvias abundantes.

“Las cuencas de esas zonas generan excedentes que inundan los campos cuando se encuentran con cadenas de médanos o inician un viaje temible hacia la depresión del Salado en la provincia de Buenos Aires”, advirtió el especialista.

El riesgo se potencia donde los suelos ya tienen napas elevadas, porque absorben menos agua en poco tiempo. Por eso, la distribución de las lluvias será tan importante como los acumulados totales.

El Niño y la preocupación por la Mesopotamia

Entre las regiones más expuestas aparece la Mesopotamia, integrada por Entre Ríos, Corrientes y Misiones. La atención está puesta en las áreas bajas vinculadas a los grandes cursos de agua.

Balbín señaló que “otra región que puede ser muy afectada es la Mesopotamia, sobre todo las islas del delta del Paraná y los campos que están en las márgenes de los ríos que la circundan”.

En ese escenario, la evolución de las lluvias y de los niveles de los ríos será clave en los próximos meses. Los excesos hídricos podrían complicar la implantación de los cultivos, el acceso a los lotes y las tareas rurales.

Cautela frente a las proyecciones de una cosecha récord

Las diferencias regionales llevan a los productores a tomar con pinzas las proyecciones sobre la campaña gruesa. Un escenario con más agua puede favorecer los rendimientos en algunas zonas, pero convertirse en un problema en otras.

“Puede alcanzarse un récord, pero, para que ello ocurra, todas las zonas deberían producir satisfactoriamente, algo que hoy no se puede asegurar”, alertó Balbín al analizar las expectativas para el ciclo 2026/2027.

La posibilidad de un episodio intenso obliga a mirar más allá del volumen general de precipitaciones. La profundidad de las napas, el relieve, el drenaje y los antecedentes de cada lote pueden modificar sustancialmente el impacto sobre la producción.

Qué estrategias evalúan los productores

Ante este panorama, algunas decisiones agrícolas podrían ajustarse a la evolución de las precipitaciones. Balbín adelantó que en su establecimiento prevé adelantar la siembra de maíz y soja en aquellos lotes considerados seguros.

En las áreas con mayor incertidumbre, en cambio, la estrategia será esperar. El productor indicó que irá “orejeando” la evolución de las lluvias para determinar si es posible mantener la rotación originalmente planificada.

La precaución responde también al elevado costo que implica tener que volver a sembrar un cultivo. Los anegamientos prolongados pueden ocasionar pérdidas importantes, especialmente cuando se producen durante las primeras etapas de desarrollo.

El impacto de los anegamientos sobre los cultivos

Uno de los cultivos particularmente sensibles es el girasol. Permanecer cuatro o cinco días bajo condiciones de encharcamiento puede provocar la muerte de plantas y obligar a realizar una resiembra completa del lote, además de favorecer el desarrollo de malezas.

El maíz tampoco queda exento de inconvenientes. Cuando el suelo permanece saturado de agua disminuye la disponibilidad de oxígeno y puede generarse anaerobiosis, un proceso capaz de afectar el funcionamiento de las raíces y las condiciones del suelo.

Con la campaña gruesa en el horizonte, el posible desarrollo de El Niño abre escenarios muy diferentes dentro del mapa productivo argentino. Las lluvias pueden transformarse en una ventaja donde los perfiles tengan capacidad para almacenarlas, pero representar una amenaza en sectores con napas elevadas, campos bajos o próximos a grandes ríos, una situación que pone particularmente bajo observación a sectores de la Mesopotamia y el delta del Paraná.

Más para leer

El cura Luis Anaya pelea por su vida: el dato que encendió las alarmas en la Iglesia de Paraná
Sociedad
Entre Ríos ya tiene fecha para su gran fiesta cultural: el evento que nadie se quiere perder
Sociedad
Un caballo cargaba hormigón en Concordia y la policía terminó interviniendo: qué encontraron
Sociedad
El ciclo que rescata a la escritora entrerriana que pocos conocen vuelve con una noche especial
Sociedad
La ley ambiental que regía desde 1978 quedó atrás: qué cambia para quien produce en Entre Ríos
Sociedad
La Justicia de Paraná tomó una decisión clave por el pitbull que mordió a una nena
Sociedad