Alerta en el campo entrerriano: la producción de arroz podría desplomarse un 30%
¿Sabías que la producción de arroz en Entre Ríos podría caer un 30%? Costos que explotan y un clima que no ayuda. Los detalles que pocos cuentan.
El sector arrocero de Entre Ríos se prepara para una de sus peores campañas en más de dos décadas. Las proyecciones para 2026/27 anticipan una caída del 30% en la producción, producto de la combinación letal entre costos disparados y un clima adverso.
Según estimaciones preliminares, la superficie sembrada se reduciría un 20% respecto al ciclo anterior, pasando de 54.850 a apenas 44.000 hectáreas. A esto se suma un rendimiento esperado de unos 7.000 kg/ha, muy por debajo de los 8.064 kg/ha registrados en 2025/26 gracias al fenómeno La Niña.
¿Por qué se viene una cosecha tan magra?
Dos factores explican el panorama. Por un lado, el incremento de los costos energéticos y del combustible golpea con fuerza el riego, un insumo vital para el arroz. Por otro, la llegada de El Niño traería más nubes y menos sol, justo en los momentos clave del cultivo.
Los antecedentes no mienten: campañas como 2015/16, 2018/19 y 2023/24, también bajo El Niño, rindieron un 13% menos que el ciclo pasado. Si a eso se suma una menor superficie, el resultado es una cosecha de apenas 308.000 toneladas, 134.295 toneladas menos que la anterior.
El drama del riego: unos sistemas resisten, otros se hunden
La caída no será pareja. Los productores que usan represas (12.400 ha) o toman agua del río Paraná (8.600 ha) podrían mantener e incluso aumentar su área, gracias a las lluvias esperadas y un río más alto que reduce costos de bombeo.
En cambio, los pozos profundos con energía eléctrica (13.000 ha) sufrirían una merma del 10% al 15%, mientras que los que bombean con gasoil (20.850 ha) enfrentarían el mayor ajuste: una reducción del 40% al 45%. El precio del combustible y la escasa rentabilidad hacen inviable seguir como hasta ahora.
Los especialistas señalan que, aunque en las últimas semanas el precio del arroz repuntó levemente y la urea bajó, esos alivios no alcanzan para compensar el fuerte incremento de los costos energéticos de los últimos años. Las perspectivas siguen siendo negativas.
Si las proyecciones se confirman, la campaña 2026/27 será la de mayor retracción del sector arrocero entrerriano en los últimos 26 años. El impacto no solo golpeará a los productores, sino a toda la cadena: molinos, transportistas, contratistas, proveedores y trabajadores. Una de las economías regionales más importantes de la provincia vuelve a enfrentar un escenario de incertidumbre, con la urgencia de recuperar competitividad para asegurar su continuidad.