Alerta en Buenos Aires: se dispararon los casos de triquinosis y ya son más de 200 los infectados
Los casos de triquinosis se multiplicaron en la provincia de Buenos Aires: ¿qué está pasando con los chacinados y cómo protegerte?
El Ministerio de Salud bonaerense reportó un aumento explosivo de triquinosis en 2026: 212 casos confirmados hasta julio, más del doble que el año anterior. Los brotes se extienden por al menos 15 partidos, con General Madariaga como el foco más crítico.
Según el último Boletín Epidemiológico, entre el 1 de enero y el 22 de julio se notificaron 331 casos sospechosos en la provincia. De ellos, 212 fueron confirmados, uno es probable, 16 se descartaron y 102 aún se investigan. En el mismo período de 2025 solo había 91 notificaciones y 46 confirmados.
¿Dónde se concentran los brotes?
Las autoridades confirmaron brotes en General Guido/Ayacucho, Maipú, General Rodríguez, Junín, Villarino (Mayor Buratovich), Punta Indio, la región de General Madariaga (que incluye Pinamar, La Costa y Villa Gesell), La Plata (A. Seguí), Lincoln y Leandro N. Alem. El de Madariaga y la zona costera es el más grave: 134 notificaciones y dos personas hospitalizadas.
El origen de los contagios
Desde el inicio del período de bajas temperaturas (otoño) se contabilizaron 211 casos confirmados, el 65% del total anual. De esos, 207 estuvieron vinculados a cinco brotes: dos por chacinados caseros y tres por productos comerciales comprados en carnicerías. Los cuatro restantes fueron aislados.
En Mayor Buratovich, más de 20 personas resultaron sospechosas tras consumir chorizos secos elaborados con carne de jabalí cazado en la zona. Las muestras se analizan en el Hospital de Azul. En Junín, el brote afectó a internos de la Unidad Sanitaria Penitenciaria N° 49 que ingirieron chacinados caseros.
¿Cómo prevenir la triquinosis?
La triquinosis es una zoonosis causada por el parásito Trichinella spp., que se transmite al comer carne cruda o mal cocida de animales infectados. Los brotes aumentan en invierno, cuando se faenan animales de cría familiar y se elaboran embutidos sin control sanitario.
Las recomendaciones oficiales son claras: comprar chacinados solo en comercios habilitados con rótulo y registro sanitario; analizar la carne de consumo familiar mediante digestión artificial; y recordar que salar, ahumar, secar o congelar no elimina el parásito. Ante síntomas como fiebre, dolores musculares, hinchazón facial o trastornos digestivos, hay que consultar al médico de inmediato.