Desde Salta, la Fundación Orgullo denuncia que las agresiones contra la comunidad LGBTIQ+ ya no son casos aislados: mencionan lo ocurrido en Tucumán y Córdoba y advierten que las cifras de este año escalaron. ¿Qué hay detrás de estos ataques?
La Fundación Orgullo – Salta salió a condenar una agresión que tuvo como víctimas a trabajadoras sexuales trans en los Bosques de Palermo, a manos de un grupo de adolescentes. Para la entidad, el episodio no es un caso aislado sino la punta de un fenómeno que crece.
Así lo planteó Nelson López Díaz, referente de la fundación, en diálogo con FM Aries. El dirigente cuestionó la violencia contra la comunidad y advirtió que los hechos se repiten en distintos puntos del país.
Un fenómeno que no se detiene
López Díaz trajo a la conversación otros episodios recientes registrados en Tucumán y Córdoba, y puso el foco en el crecimiento de las agresiones. Según sus datos, las estadísticas de este año muestran un salto preocupante.
“Las estadísticas en lo que va del 2026 aumentaron casi un 50% los casos de violencia hacia la comunidad, y estamos hablando de casos que son visibles, porque hay un montón de casos que no lo son”, señaló el referente.
Para López Díaz, la categoría de homofobia ya no alcanza para describir lo que ocurre. “No es homofobia, ya la homofobia pasa a otro nivel. Son ataques de odio”, afirmó.
Consecuencias que van más allá de la agresión
El referente de la Fundación Orgullo remarcó que la problemática también impacta en la vida cotidiana de las personas de la diversidad sexual y condiciona sus posibilidades laborales.
Por último, consideró que las agresiones exceden los prejuicios individuales y responden a expresiones de violencia motivadas por el odio.