Alerta climática: sube al 95% la chance de un El Niño extremo y el Pacífico ya rompe récords históricos
El Pacífico ya bate récords y las probabilidades de un megafenómeno se disparan. ¿Qué impacto tendrá en Santa Fe? Los detalles que preocupan a los especialistas.
El último informe de la NOAA encendió todas las alarmas: la probabilidad de que El Niño 2026-2027 sea extremadamente fuerte trepó al 95%. El Pacífico ya muestra temperaturas récord para esta época del año y Santa Fe podría enfrentar lluvias torrenciales en los próximos meses.
El Centro de Predicción Climática (CPC) de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) dio a conocer este jueves una nueva actualización de su Informe de Diagnóstico ENSO, el cual monitorea la evolución de la Oscilación del Sur (ENSO). El dato más contundente: existe un 95% de probabilidad de que la anomalía de la temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial supere los 2 °C entre octubre y diciembre.
Ese porcentaje representa un salto de 14 puntos en comparación con el informe de julio, cuando la NOAA estimaba un 81% de chances para ese escenario extremo.
El Pacífico se calienta a un ritmo inédito
Las mediciones de la última semana analizada son contundentes: en la región Niño 3.4 la anomalía de temperatura llegó a +1,8 °C, en Niño 3 a +2,4 °C y en Niño 1+2 a +3,3 °C. En cambio, en Niño 4 la anomalía fue de +0,3 °C, lo que confirma que el calentamiento se concentra en el Pacífico ecuatorial central y oriental.
Según un análisis de Meteored Brasil, el valor de +1,8 °C en Niño 3.4 registrado durante la semana del 5 de agosto es un récord absoluto para la serie histórica del CPC/NOAA. El único antecedente comparable es el Súper El Niño de 1997-1998, que alcanzó esa cifra recién el 20 de agosto. En otros episodios intensos, ese umbral se superó en septiembre u octubre.
¿El Niño 2026 será el más fuerte de la historia?
A pesar de los datos extraordinarios, los especialistas advierten que una anomalía semanal de 1,8 °C no garantiza que este evento se convierta en el más intenso jamás registrado. La clasificación oficial se basa en promedios trimestrales de la región Niño 3.4, no en una medición aislada.
Sin embargo, la combinación de factores es cada vez más excepcional: el rápido calentamiento del Pacífico, los valores históricos para esta época y el aumento de las probabilidades en los principales modelos climáticos. Los pronósticos indican que el fenómeno podría seguir fortaleciéndose en los próximos meses, justo cuando se acerca su pico de intensidad, que suele ocurrir entre la primavera y el inicio del verano en el hemisferio sur.
La NOAA descarta un escenario débil
La actualización de agosto prácticamente elimina la posibilidad de un El Niño moderado o fuerte: para el trimestre octubre-diciembre, esa chance ronda apenas el 5%, mientras que el escenario de un fenómeno muy fuerte concentra el 95% de las probabilidades.
Los modelos climáticos incluso proyectan un pico de más de 3 °C de anomalía en la región Niño 3.4. Si esas proyecciones se concretan, el El Niño 2026-2027 podría superar a los grandes eventos anteriores y convertirse en uno de los más intensos de la historia, con posibilidades de alcanzar el primer puesto.
La gran incógnita ahora es cuánto más pueden subir las temperaturas del Pacífico ecuatorial en las próximas semanas y cuál será la magnitud final del fenómeno en su punto máximo. Mientras tanto, el escenario ya es excepcional: El Niño 2026 comenzó a marcar récords antes incluso de llegar a su máxima intensidad prevista.