Albañil de 22 años lanza dura advertencia: ¿quién construirá las casas del futuro?
Un albañil de 22 años que arrasa en TikTok revela por qué los jóvenes ya no quieren trabajar en la construcción y lanza una alerta: ¿quién construirá las casas del futuro?
Un joven albañil español de 22 años, furor en TikTok, reveló por qué los jóvenes ya no quieren ensuciarse las manos y alerta sobre una crisis que se viene.
Santiago Carpintero, un albañil de 22 años con miles de seguidores en TikTok, explicó en una entrevista con La Vanguardia que cada vez menos jóvenes eligen dedicarse a la construcción. El problema, según él, es que la mayoría prefiere trabajos cómodos aunque ganen menos.
“Ahora todo el mundo quiere estudiar y tener un trabajo cómodo. No quieren ensuciarse las manos. Aunque se paga bien, prefieren estar en una oficina con aire acondicionado. El día de mañana va a hacer mucha falta mano de obra, y no la vamos a tener”, señaló Carpintero.
¿Por qué los jóvenes huyen de la albañilería?
Carpintero detalló que la modernización del trabajo ha creado una brecha: los oficios manuales quedan relegados frente a las carreras universitarias. Sin embargo, advierte que la construcción no puede automatizarse por completo. “No sé quién va a seguir construyendo las casas. No se van a levantar con robots ni con inteligencia artificial. Siempre hará falta gente que las construya con sus propias manos. Es un oficio para toda la vida”, afirmó.
El albañil también destacó que, con la escasez de trabajadores, el oficio será cada vez más valorado. “En el futuro se va a valorar todavía más, porque cada vez hay menos gente que se dedique a esto”, sostuvo.
¿Cuánto gana un albañil hoy?
Respecto a los sueldos, Carpintero reveló cifras concretas: “Un peón puede ganar entre 1.500 y 1.600 euros al mes, y un oficial entre 1.800 y 2.000”. A pesar de los buenos ingresos, los jóvenes prefieren la comodidad de una oficina. El especialista aseguró que el rubro de la construcción ofrece oportunidades laborales atractivas para quienes estén dispuestos a aprender el oficio.
La advertencia de Carpintero resuena en un contexto donde la mano de obra calificada escasea, y el futuro de la construcción pende de un hilo. ¿Estamos listos para un mundo sin albañiles?