Agosto y la caña con ruda: ¿qué hay detrás del rito de los tres sorbos?
¿Sabías que la caña con ruda tiene un origen milenario y propiedades que van más allá de lo espiritual? Descubrí por qué se toma el 1° de agosto y qué significado tiene cada sorbo.
Este 1° de agosto, miles de argentinos repetirán el ancestral rito de tomar tres sorbos de caña con ruda en ayunas, una costumbre que promete ahuyentar los males del invierno y atraer buena suerte. Pero, ¿de dónde surge esta tradición y por qué sigue tan vigente en el Litoral?
La práctica, profundamente arraigada en las provincias de Misiones y Corrientes, se ha expandido a todo el país. En Paraná, la capital entrerriana, ya se pueden ver las botellitas en los comercios desde hace más de un mes. Herboristerías, dietéticas, panaderías y hasta verdulerías ofrecen el brebaje listo para consumir, liberando a los clientes de la tarea de prepararlo con anticipación.
¿Cuánto cuesta y cómo se consigue?
Las botellitas de caña con ruda, de entre 500 y 600 centímetros cúbicos, se consiguen a un valor de $6.000. Algunas vienen saborizadas con cascaritas de naranja, brindando una variante más aromática. Si bien se comercializan principalmente en envases de vidrio, también hay versiones más caseras en botellas PET.
Un remedio ancestral que sobrevivió al paso del tiempo
La tradición se remonta a los pueblos originarios de América, que ya reconocían en la ruda múltiples propiedades medicinales. Esta planta era utilizada para combatir parásitos, aliviar malestares gastrointestinales y calmar la irritación por picaduras de insectos. En agosto, época de grandes lluvias y frío intenso, las muertes eran frecuentes tanto en la población como en el ganado, por lo que se creó este remedio natural combinando la caña con la ruda.
Originalmente, los licores se elaboraban con chañar, patay, tunas o algarroba, a los que se les agregaba la contrayerba u otras hierbas medicinales. Con la llegada de los europeos, la receta fue mutando hasta convertirse en la que conocemos hoy. La introducción del cultivo de caña para la producción de azúcar, durante la colonización española, impulsó la fabricación de aguardiente de caña, que se sumó a la ruda, cuyas virtudes no pasaron desapercibidas.
Más que una bebida: un conjuro contra la mala suerte
El imaginario guaraní fue adjudicando a esta combinación propiedades y virtudes especiales. Así, la caña con ruda se convirtió en un conjuro contra la envidia y la mala suerte, y se consume “para espantar los males del invierno”.
Si bien la tradición indica que debe tomarse el primer día de agosto, aquellos que se olviden o no alcancen a hacerlo tienen tiempo hasta el 15 del mes. Además, esta fecha coincide con el Día de la Pachamama, una celebración de agradecimiento que se festeja en Argentina y varios países de América Latina, donde uno de los ritos más populares es, justamente, tomar caña con ruda.