Agosto abre la temporada frutícola: ¿qué deben saber los productores antes de regar?
Las compuertas se abren y el agua ya corre en Neuquén. ¿Qué riesgos acechan a los canales y qué recomendaciones clave deben seguir los productores?
La temporada frutícola ya está en marcha en Neuquén y con ella, la apertura progresiva de compuertas en los sistemas de riego. El agua comenzó a circular en puntos clave de la provincia, pero la puesta en funcionamiento exige atención extrema para evitar obstrucciones y pérdidas.
Este lunes, el Sistema Limay Inferior, operado por la dirección general de Riego, inició la habilitación por tramos. Según informaron desde el organismo, el agua ya está disponible hasta la toma 4, que abastece al sistema Centenario-Vista Alegre.
En paralelo, se realizó una apertura parcial en la bocatoma de Arroyito. Esta medida no responde a una necesidad general de riego, sino a la demanda puntual de productores con frutales de carozo que ya muestran actividad vegetativa y necesitan defensa pasiva contra las heladas.
¿Por qué la largada del agua requiere vigilancia?
Durante la puesta en marcha, el avance del caudal puede arrastrar restos vegetales y residuos domiciliarios acumulados en los canales. Esto representa un riesgo de obstrucción en puentes, sifones y compuertas.
Por eso, desde la dirección general de Riego remarcaron que es fundamental el monitoreo permanente de los operarios y el apoyo de maquinaria para retirar los materiales que se acumulen.
Los tomeros ya están distribuidos en los distintos sectores del sistema para atender las demandas de los productores y verificar el correcto funcionamiento de la infraestructura.
Recomendaciones para los regantes
Con el inicio de la temporada, la Provincia difundió una serie de sugerencias para un uso eficiente del agua y evitar inconvenientes:
Mantener limpios canales y desagües, y compuertas en buen estado. Respetar el turnado de riego otorgado por la administración y, si es posible, hacer reservas de agua. Declarar la superficie real a regar y controlar el agua que ingresa según el tiempo necesario para aplicar la lámina adecuada.
También se recomienda no iniciar nuevos cultivos en este contexto, favorecer la retención de humedad con cobertura del suelo y materia orgánica, y recordar que los cultivos de raíces profundas toleran mejor los riegos espaciados.
Mejorar la nivelación de los cuadros, impermeabilizar canales cuando sea posible, monitorear la napa freática y evaluar el uso de agua de drenaje son otras de las sugerencias.
Desde la Provincia insistieron en la importancia de que productores y equipos de operación trabajen de manera coordinada para garantizar el correcto funcionamiento de los sistemas y un uso responsable del agua de riego.