Retiraron las cabinas de cobro, pusieron dos carriles automáticos y hay un descuento del 20% para pagos digitales. Pero la tarifa por hora y el tope diario que exhibe la cartelería son solo el principio de lo que se viene.
El estacionamiento del Aeropuerto Internacional Presidente Perón, en Neuquén, atraviesa una transformación visible. Las tradicionales cabinas de cobro atendidas por personal fueron removidas y en su lugar se instaló un sistema automático de ingreso, con pedestales que emiten el ticket y barreras de apertura rápida. La obra, que forma parte de la primera etapa de refuncionalización del predio, convive todavía con sectores vallados y áreas que aún no están habilitadas.
Según pudo constatar LM Neuquén durante una recorrida, el nuevo esquema apunta a agilizar la circulación, aunque no está claro si sumará más plazas de estacionamiento. Por lo pronto, las barreras permanecen levantadas y, por ahora, no se está cobrando la tarifa a quienes ingresan y egresan fuera del tiempo de espera.
La intervención corresponde a la primera etapa de refuncionalización del estacionamiento, de acuerdo con el informe oficial del Gobierno de Neuquén difundido a través del Director Provincial de Infraestructura Aeroportuaria y Ferroviaria, Danilo Pojmaevich. Hasta el momento, los trabajos demandaron una inversión de 388.000 dólares.
Las obras estaban entre las obligaciones que Aeropuertos del Neuquén SA (ANSA) asumió en la adenda de prórroga de la concesión firmada con la Provincia en 2021. Permanecían pendientes hasta que la actual gestión provincial de Rolando Figueroa reclamó su ejecución.
Nuevo ingreso, nueva salida y cambios en la circulación
El acceso ahora cuenta con dos carriles permanentes, en lugar del esquema anterior que concentraba el ingreso en una sola vía. Los conductores retiran el ticket en los pedestales y avanzan hacia el estacionamiento sin detenerse ante una cabina. La cartelería instalada en el predio indica que quienes se retiren antes de los 15 minutos no abonan estacionamiento, una modalidad que ya regía cuando el ticket era entregado por personal de la concesionaria.
Antes de las obras, el ingreso y el egreso compartían una misma trocha en el acceso a la terminal, con una cabina donde se pagaba el estacionamiento. Ese esquema generaba demoras que, en horarios de mayor circulación, se extendían hasta la rotonda de ingreso, el espacio DUAM y el sector del Parque Valentina.
La salida ahora dispone de un recorrido independiente, con dos carriles y sus respectivas barreras, a través de una rotonda que circunda el estacionamiento. La reorganización también implicó cambios en los sentidos de circulación hacia el aeropuerto y el Parque Valentina, con tramos que pasaron de doble mano a mano única. Desde el aeropuerto recomiendan atender la nueva señalética y mantener despejadas las áreas externas de salida.
Una consecuencia directa: ya no se puede estacionar cerca de la rotonda para esperar los arribos, porque ese espacio es ahora el camino de salida.
Dónde y cómo se paga
El pago se realiza dentro de la terminal. En el sector de arribos nacionales e internacionales se habilitaron dos puestos desasistidos, con asesores disponibles las 24 horas para quienes abonen en efectivo, con tarjeta o mediante aplicaciones, además de dos terminales automáticas.
De acuerdo con la modalidad informada para el inicio del sistema, los pagos digitales tendrán un descuento del 20 por ciento. La señalización con códigos QR permite operar desde el teléfono celular.
El cuadro tarifario exhibido en el ingreso establece una categoría única: 6.000 pesos por hora y 50.000 pesos por estadía diaria. Pasada la primera hora, el tiempo se fracciona cada 30 minutos, con una tolerancia de cinco minutos.
La cartelería también advierte que los usuarios deben abonar el ticket antes de retirar el vehículo y que los automóviles no pueden permanecer en el aeropuerto más de diez días, salvo autorización previa y escrita de la empresa. En caso de extravío del ticket, el usuario deberá pagar el importe correspondiente al tiempo efectivamente utilizado, que será determinado por el prestador del servicio.
El sector este, todavía sin habilitar
En el sector este del estacionamiento permanecen las globas instaladas con motivo de la exposición Argentina Oil & Gas. Ese espacio no está habilitado y, hasta el momento, no se informaron plazos para su liberación ni quién será responsable del retiro de las instalaciones. El informe técnico preveía, una vez finalizada la exposición y si las condiciones climáticas lo permitían, la pintura del frente de la terminal.
Del monto total informado, 187.600 dólares se destinaron a obra civil; 86.900, a infraestructura de datos; 60.800, a señalética; 20.000, a barreras; 6.000, a cabinas desasistidas, y 26.700, a trabajos adicionales. El costo final podría modificarse al concluir las tareas. La Municipalidad de Neuquén tuvo a su cargo la reubicación de luminarias y cámaras de videovigilancia en sectores externos al predio concesionado.
El informe técnico ubicaba el avance de esta etapa en torno al 90 por ciento y fijaba como fecha prevista de finalización el 19 de octubre, aunque la obra continúa. En paralelo se desarrolla una segunda etapa, que contempla intervenciones en la rotonda del Gloster Meteor, la aeronave emplazada como monumento en el acceso a la terminal.
El futuro de la concesión, en discusión
Las obras se ejecutan en un momento de definiciones sobre el futuro contractual del aeropuerto. ANSA administra la terminal desde 2001, en virtud de una concesión otorgada por 20 años y prorrogada por cinco más en 2021, durante la gestión de Omar Gutiérrez. El vencimiento estaba previsto para el 23 de octubre de 2026.
La concesionaria está controlada mayoritariamente por Corporación América Airports, del grupo empresario de Eduardo Eurnekian, que también opera los aeropuertos del Grupo A del Sistema Nacional de Aeropuertos.
El Gobierno provincial gestiona la incorporación del Presidente Perón a ese grupo, lo que trasladaría el poder concedente a la Nación y permitiría acceder a un esquema de subsidios cruzados para financiar inversiones. En ese escenario, la definición sobre los plazos y la modalidad de una futura concesión quedaría en manos del Estado nacional.
El ministro de Economía, Producción e Industria, Guillermo Koenig, señaló que la Provincia procura cerrar el contrato vigente sin afrontar el monto reclamado por la empresa, que deberá completar las inversiones comprometidas, y que se analiza una prórroga de entre seis meses y un año mientras se define el nuevo esquema.
Entre las obras necesarias, el funcionario mencionó al menos dos nuevas mangas, un sistema ILS para operar en condiciones de niebla y una nueva pista, con una inversión estimada en más de 100 millones de dólares en total y de más de 30 millones solo para la pista. Koenig advirtió que una inversión de esa magnitud podría trasladarse a las tarifas.
En paralelo, el Ejecutivo provincial impulsa un centro de conexión que integre vuelos, trenes y colectivos, con la posibilidad de sumar un centro comercial y un hotel.
Con un movimiento de entre 1,2 y 1,3 millones de pasajeros anuales, la refuncionalización del estacionamiento es la primera intervención visible de un proceso que deberá resolver, en los próximos meses, quién administrará la terminal y cómo se financiará su ampliación.