Advierten que con IA pueden desnudar a adolescentes: el abogado que alerta desde La Rioja
Un abogado de La Rioja advierte que con IA pueden fabricar imágenes sexuales falsas de adolescentes y que un simple reenvío agrava el daño. ¿Qué dice la ley argentina y por qué todavía no hay condenas en la provincia?
El abogado José Nicolás Chumbita, profesor de Derecho Informático en la UNLaR, encendió las alarmas sobre una práctica que crece al amparo del anonimato digital: la creación y difusión de imágenes sexuales falsas de adolescentes generadas con inteligencia artificial. Según advirtió, estas manipulaciones pueden dañar gravemente la dignidad, la intimidad y la integridad de las víctimas.
En diálogo con Medios Provincia, Chumbita definió a los deepfakes sexuales como contenidos audiovisuales manipulados o directamente generados por IA para representar falsamente el rostro, el cuerpo o la voz de una persona en situaciones que nunca ocurrieron. La tecnología ya no requiere conocimientos técnicos avanzados: con una foto y una aplicación se puede fabricar una escena íntima falsa en minutos.
“Lo que no es real no quiere decir que las consecuencias que produce no sean reales”, disparó el especialista, al subrayar que estas prácticas vulneran derechos fundamentales y dejan secuelas psicológicas y sociales profundas en quienes las padecen.
La falsa sensación de anonimato
Uno de los mayores desafíos, según Chumbita, es que adultos, familias y jóvenes tomen conciencia de lo que implica crear, compartir o viralizar este tipo de materiales. El docente apuntó contra la creencia de que internet garantiza el anonimato y advirtió que acciones que muchos consideran una simple broma o un meme pueden terminar con consecuencias jurídicas.
El abogado aclaró que no toda conducta digital constituye un delito penal, pero eso no significa que quien la comete quede libre de responsabilidad. Dependiendo del caso, pueden caber sanciones penales o civiles, incluso para quienes se limitan a difundir imágenes que perjudican a una víctima.
“Un simple reenvío puede aumentar el daño que ya ha sufrido la víctima”, sostuvo Chumbita, al referirse a quienes comparten o viralizan estos contenidos sin haberlos creado.
Qué dice la ley argentina
El especialista repasó el marco jurídico vigente y las herramientas legales disponibles frente a la violencia digital. Mencionó la Ley Olimpia, que incorporó la violencia digital a la legislación de protección integral contra la violencia hacia las mujeres y prevé medidas para resguardar a las víctimas.
También destacó el artículo 128 del Código Penal, referido al material de abuso y representaciones sexuales de personas menores de edad, y explicó que su aplicación a contenidos generados por inteligencia artificial abre debates jurídicos que ya llegaron a los tribunales argentinos.
En ese sentido, señaló que existen antecedentes judiciales en otras provincias por la creación de imágenes sexuales falsas de menores con estas herramientas. Y mencionó que en La Rioja se adoptaron medidas judiciales para retirar contenidos que permitían identificar a menores en situaciones que podían exponerlos a una mayor revictimización.
No obstante, aclaró que, según su conocimiento, todavía no hay en la provincia una condena que defina específicamente el alcance jurídico de estas conductas cuando las representaciones son generadas por inteligencia artificial.
Chumbita también se refirió al debate legislativo sobre nuevas figuras penales para la producción y circulación de imágenes sexuales mediante IA. En ese marco, remarcó que la ausencia de una norma específica no implica que estas conductas queden fuera de toda regulación penal, ya que su encuadre depende de las circunstancias y de las figuras legales aplicables.
Educación digital: el rol de las familias y las escuelas
El profesor de Derecho Informático hizo hincapié en la necesidad de acompañar a niños y adolescentes en el uso de las nuevas tecnologías, sobre todo ante el acceso cada vez más temprano a celulares, redes sociales y herramientas de inteligencia artificial.
Consideró fundamental que las familias y las instituciones educativas promuevan no solo el conocimiento de las posibilidades tecnológicas, sino también la comprensión de los derechos, los deberes y las responsabilidades que implica utilizarlas.
Además, advirtió que las herramientas actuales de investigación permiten analizar imágenes, voces y registros digitales para rastrear el origen de determinados contenidos, por lo que la percepción de que internet garantiza el anonimato puede resultar engañosa.
El especialista concluyó que el desafío es fortalecer la prevención y la educación digital para evitar que la inteligencia artificial se convierta en una herramienta de hostigamiento, exposición y vulneración de derechos, especialmente contra quienes se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad.
