Adolescentes en alerta: una jornada en Paraná buscará respuestas ante el avance del suicidio
El suicidio crece entre los jóvenes de Entre Ríos y una especialista asegura que los adultos tienen gran parte de la responsabilidad. Este martes habrá una jornada gratuita en Paraná para aprender a detectar las señales y ayudar. ¿Qué frases hirientes de los padres marcan a los chicos?
La licenciada en Psicología Paula Martínez encabezará este martes una jornada gratuita en Paraná para abordar la prevención del suicidio en las juventudes, un problema que, según advirtió, "va creciendo" en la provincia. La actividad, titulada "Prevención del suicidio: Juventudes hoy, nuevos desafíos", se realizará a las 14 en la Escuela de Oficiales Salvador Maciá, ubicada en Fraternidad 1441.
La propuesta fue declarada de interés por la Cámara de Diputados de Entre Ríos mediante la Resolución N.º 125, expediente 29135, y es abierta a todo público. En diálogo con La Mañana de La Red (88.7), Martínez explicó que la jornada pondrá el foco en la adolescencia, aunque también revisará mitos, factores de riesgo y factores protectores.
"Cualquiera puede ayudar a prevenir"
La especialista remarcó que uno de los ejes centrales será brindar herramientas para que cualquier persona pueda contribuir. "Cualquiera de nosotros puede ayudar a prevenir un suicidio, no porque vaya a oficiar de psicólogo, sino aprendiendo a estar más atento", señaló. En ese sentido, destacó la importancia de acompañar y escuchar sin juzgar: "A veces, solamente acompañar sin necesariamente hablar, porque hay gente que no puede hablar de lo que le está sucediendo".
Martínez insistió en la necesidad de desarrollar una escucha empática, sin emitir juicios de valor ni minimizar el dolor ajeno. "No hay que decirle: '¿Cómo vas a estar mal por eso? Si eso es una pavada', porque esto hace que alguien que se acerca a hablar se cierre y deje de hacerlo", afirmó. También cuestionó la tendencia a comparar sufrimientos: "Decirle a alguien cómo va a estar mal con todos los problemas que tienen otras personas es minimizar el dolor", expresó.
Una problemática que crece
La profesional sostuvo que la prevención requiere un compromiso comunitario y que el suicidio es una realidad "que estamos viviendo, sobre todo en la provincia, en donde el suicidio va creciendo, más allá de todas las acciones que se están tomando". En ese marco, llamó a no quedarse solo en los reclamos: "Nosotros, cada uno desde nuestro lugar, podemos ayudar a prevenir un suicidio", indicó.
Martínez también apuntó contra la deshumanización y la falta de tiempo: "Nos hemos deshumanizado, como que el otro dejó de importarnos... Estamos muy apurados, no tenemos tiempo, inclusive en los lugares pequeños", afirmó.
Mitos que hay que derribar
Uno de los mitos que busca desterrar es la idea de que quien habla de suicidio no lo concreta. "Tampoco es cierto que la gente no emite señales. Lo que pasa es que a veces no las vemos", explicó. Señales como "no doy más", "no tengo fuerzas" o cambios de conducta pueden ser indicios de alerta.
La psicóloga también se refirió a los mandatos de género: "Vivimos en sociedades machistas donde, por el hecho de ser varón, tenés que ser fuerte, no llorar", dijo. Y destacó que reconocer la vulnerabilidad es una fortaleza: "La fortaleza, en realidad, es reconocernos como vulnerables frente a los demás. Esa es la mayor fortaleza que tenemos", manifestó.
El rol de los adultos y las redes
Martínez subrayó que los adultos tienen una responsabilidad clave. "Si los adultos no generamos un cambio, ¿cómo vamos a esperar que los chicos cambien? Ellos aprenden no por lo que yo digo, sino por lo que yo hago", sostuvo. En cuanto a los jóvenes, identificó la baja tolerancia a la frustración como uno de los factores de riesgo más graves, vinculado a la inmediatez de las redes y a la crianza actual.
Finalmente, alertó sobre el impacto de ciertas frases hirientes que los adultos dicen a los jóvenes, como "me arruinaste la vida" o "hubiera preferido no tenerte". "El adulto se tiene que acordar de que estamos hablando de un niño o de un joven", remarcó. En los talleres que realiza, los chicos escriben anónimamente qué les duele, y las respuestas se repiten: "El tema del vínculo con los padres, ser dejados de lado, la discriminación", detalló.