Adiós al papel: La Pampa impone el sistema digital GDE para todos los trámites
El gobierno provincial fijó el 1 de noviembre como fecha tope para que todas las gestiones públicas se realicen por vía digital. ¿Qué pasa con los trámites en papel?
El Gobierno de La Pampa puso fecha de vencimiento al papeleo: desde el 1 de noviembre, todos los procedimientos administrativos deberán tramitarse por el Sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE). Así lo estableció el gobernador Sergio Ziliotto mediante el Decreto N°1184/26, en un paso firme hacia la digitalización total del Estado.
La medida no solo obliga a usar la plataforma, sino que también habilita la consulta pública de expedientes a través del Perfil de Ciudadanía Pampeana Digital (CiPadi). De esta forma, cualquier ciudadano podrá seguir en línea el estado de su trámite sin moverse de su casa.
¿Cómo se llegó hasta acá?
El proceso arrancó en 2020, cuando la provincia firmó un convenio con la Nación para adoptar el sistema. Los primeros módulos comenzaron a funcionar en septiembre de 2022 y, desde entonces, se multiplicaron las capacitaciones. Hoy, la plataforma ya acumula 900.000 documentos gestionados y cuenta con cerca de 3.150 usuarios activos.
La Subsecretaría de Modernización no se quedó solo con la obligación: creó un sitio web con recursos, un entorno de prueba para agentes públicos y una Mesa de Ayuda de GDE para resolver dudas. Además, entre abril y junio de este año se incorporaron 63 trámites nuevos al sistema, fruto de mesas de trabajo con las distintas reparticiones.
Capacitación continua
Desde 2021 se dictaron más de 150 capacitaciones presenciales y virtuales. Y desde noviembre de 2025, está disponible un curso autogestionado en la plataforma PROCAAP virtual, para que ningún empleado público se quede afuera de la transformación digital.
El sistema GDE se apoya en cuatro módulos principales: el Escritorio Único (EU), Comunicaciones Oficiales (CCOO), el Generador Electrónico de Documentos Oficiales (GEDO) y Expediente Electrónico (EE). Su objetivo es reducir plazos, facilitar el acceso a la información, eliminar el papel y hacer más eficiente la gestión pública.