Adiós al impuesto al cheque: el Gobierno sumó nuevos exentos y derogó una norma clave para cripto
El Gobierno derogó una norma que castigaba a las cripto y sumó nuevos actores exentos del impuesto al cheque. ¿Quiénes se benefician y desde cuándo rige?
El Ejecutivo nacional oficializó este jueves una modificación en el impuesto a los créditos y débitos bancarios, más conocido como impuesto al cheque. La medida incluye la derogación de una normativa de 2021 que gravaba las operaciones con criptomonedas y amplía las exenciones a más actores del sistema financiero y de pagos.
El decreto 475, publicado en el Boletín Oficial, busca actualizar el régimen impositivo a los avances tecnológicos y al nuevo marco regulatorio del sistema financiero. Los cambios entraron en vigencia este mismo jueves 18 de junio.
¿Qué cambia para las criptomonedas?
Uno de los puntos salientes es la derogación del artículo 10 del decreto 380/2001, que hasta ahora excluía de las exenciones a los movimientos de fondos vinculados con la compra, venta u otras operaciones con monedas digitales. A partir de ahora, los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) registrados ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) quedarán exentos del impuesto al cheque en las cuentas utilizadas exclusivamente para su actividad.
El sector cripto venía reclamando esta equiparación. “Esta actualización normativa aporta equidad, transparencia y seguridad jurídica”, señaló Julián Colombo, director de Bitso para Sudamérica.
Más beneficiados: pagos electrónicos y transportadoras de caudales
La medida también alcanza a las empresas de pagos electrónicos y cobranzas que intermedian en el pago de servicios e impuestos por cuenta de terceros. La exención cubrirá los depósitos y movimientos de efectivo vinculados a esas operaciones, y se extiende a sus agentes oficiales.
Además, las operadoras de tarjetas de crédito y débito dejarán de tributar el gravamen en cuentas usadas exclusivamente para préstamos destinados a financiar su actividad y para emisión y cancelación de obligaciones negociables. Las transportadoras de caudales registradas ante el Banco Central también se suman al beneficio, eximiendo las cuentas para rendición de efectivo recaudado.
El impuesto al cheque es el tercer tributo en importancia recaudatoria del país, solo detrás de Ganancias e IVA, y grava todos los movimientos bancarios en débito o crédito.