Adiós al abandono: la terminal de ómnibus tendrá un cambio radical tras 30 años
La terminal de ómnibus de Tucumán cambia de manos después de tres décadas. Con una inversión millonaria y un plan de obras que promete transformar la experiencia de los pasajeros, los detalles que aún no se conocen.
El Gobierno de la Provincia oficializó el traspaso de la administración y explotación de la Estación Terminal de Ómnibus de Tucumán, marcando el inicio de una nueva etapa tras más de 30 años. La concesión quedó en manos de una Unión Transitoria de Empresas (UTE), que llevará adelante un plan de modernización con una inversión de 11,2 millones de dólares y un plazo de ejecución de 40 meses, en el marco de un contrato por 20 años.
En diálogo con LV12, Marcelo Katz, presidente de Ingeco S.A. —una de las firmas que integra la UTE adjudicataria— resaltó entre los cambios más relevantes, la futura climatización del sector de andenes: “Se va a hacer una sala de espera cerrada y climatizada. Hoy ese sector está al aire libre, y esto va a ser una comodidad enorme para el pasajero”.
También adelantó modificaciones en el funcionamiento general del predio: “El sector de espera va a ser exclusivo para pasajeros, con un sistema similar al de un aeropuerto, con control de equipaje”. Además, se van a instalar cámaras modernas en todo el edificio.
Respecto al área comercial, indicó: “Se va a mejorar todo lo que es el shopping. Hay sectores que necesitan mantenimiento y se van a reincorporar. También se van a sumar nuevos negocios, como por ejemplo un gimnasio muy grande”.
El empresario dijo sobre el inicio de los trabajos, que el proceso ya está en marcha: “A partir de la toma de posesión del predio empezamos a hacer trabajos que se van a prolongar en los próximos 40 meses”. Y agregó que habrá intervenciones inmediatas: “Hay cosas que se pueden empezar a ejecutar de forma inmediata, como mantenimiento, cartelería, parquización y la puesta a punto de sectores deteriorados”.
En cuanto al estado actual del edificio, señaló que “es un edificio que tiene 35 años, que si bien ha tenido mantenimiento, necesita una puesta a punto general”.
En esa línea, reconoció reclamos de los usuarios: “Hay sectores deteriorados, como los baños, pero no es lo único: hay que cambiar pisos y mejorar distintas áreas”.
Katz subrayó que, pese a las obras, el servicio no se verá afectado: “La prestación de la Terminal no se va a suspender en ningún momento, aunque puede haber cierres parciales en el shopping”.
Por último, llevó tranquilidad a los trabajadores: “La mayoría del personal continúa trabajando con la nueva administración. El traspaso ha sido muy armonioso” y aseguró: “Está garantizada la fuente laboral para entre 50 y 60 empleados”.
La concesión de la explotación de la Terminal incluye una inversión en obras a cargo de una UTE conformada por cuatro empresas tucumanas: Ingeco, CAPE, San Bonifacio y el estudio Rafael Blanca y Asociados.