Adiós a los celulares en las cárceles: el proyecto que busca frenar extorsiones desde prisión
El Senado salteño avanza con medidas duras: prohibición de celulares en cárceles y reforma contra ‘trapitos’. ¿Lograrán frenar los delitos desde prisión?
El Senado salteño aprobó ayer dos iniciativas de seguridad que apuntan directo al corazón del delito intramuros. La primera, con media sanción, prohíbe el ingreso y uso de celulares en todas las cárceles y comisarías de la provincia. La segunda, una reforma al Código Contravencional, busca endurecer las penas contra los ‘trapitos’.
¿Qué cambia con la prohibición de celulares?
Los senadores Juan Cruz Curá y Gonzalo Caro Dávalos impulsaron el proyecto que apunta a cortar de raíz las extorsiones, amenazas y secuestros virtuales que se organizan desde los penales. La iniciativa no solo prohíbe los dispositivos, sino que también ordena instalar inhibidores de señal y reforzar los controles en las unidades penitenciarias.
Eso sí, la ley garantiza que los internos puedan comunicarse con sus familias y abogados a través de líneas habilitadas. Caro Dávalos fue tajante: “Queremos que quien esté cumpliendo una condena no pueda seguir cometiendo delitos desde adentro de la cárcel”.
La batalla por los ‘trapitos’
En paralelo, el Senado decidió insistir con su versión original de la reforma del Código Contravencional, rechazando los cambios que había introducido Diputados en diciembre de 2025. El senador Dani Nolasco explicó que el objetivo es proteger a quienes asisten a eventos deportivos, culturales o sociales y terminan pagando por miedo a que dañen sus vehículos.
“Las modificaciones desvirtuaban la esencia del proyecto. Lo que buscamos es proteger a las víctimas y dejar en claro que solo quienes cuenten con autorización podrán prestar ese servicio”, afirmó Nolasco.