¿Adiós a las redes para menores? El sorprendente dato que reveló una encuesta en Estados Unidos
Una encuesta en Estados Unidos reveló que el 56% de los adultos apoya prohibir las redes sociales para menores de 16 años. ¿Qué otras medidas exigen y quiénes lideran el apoyo?
Una reciente encuesta del Pew Research Center encendió el debate: el 56% de los adultos en Estados Unidos apoya prohibir las redes sociales para menores de 16 años. El sondeo, realizado entre el 26 de mayo y el 1 de junio de 2026 a más de 9.750 personas, refleja una creciente preocupación por el impacto de estas plataformas en chicos y adolescentes.
Pero la discusión no termina ahí. Mientras que el 21% se opone a la medida, un 23% aún no tiene una postura clara. ¿Qué otras restricciones proponen los adultos?
Las medidas que más apoyan los adultos
Además de la prohibición total, el estudio reveló un fuerte respaldo a otras políticas. Por ejemplo, el 85% exige el consentimiento de los padres para que los menores puedan crear una cuenta. Le siguen de cerca la verificación obligatoria de la edad y los límites de tiempo de uso, ambos con un 78% de apoyo.
Estos números muestran que la sociedad no solo busca restringir el acceso, sino también regular la experiencia digital de los más jóvenes.
¿Quiénes están más a favor de la prohibición?
El apoyo no es uniforme. Los adultos de entre 30 y 49 años lideran el respaldo con un 63%, y entre los padres de menores de 18 años la cifra trepa al 65%. En el plano político, republicanos (59%) y demócratas (54%) coinciden mayoritariamente, aunque con matices.
En cambio, los jóvenes de 18 a 29 años son los menos entusiastas con la idea de una prohibición total. Los mayores de 50 años, junto con el grupo de 30 a 49, son los que más presionan por restricciones.
Un debate que cruza fronteras
Aunque la encuesta se realizó en Estados Unidos, sus conclusiones resuenan a nivel global. Países como Australia, Canadá y Reino Unido ya implementaron o evalúan límites de edad similares para el uso de redes sociales. La pregunta que queda flotando es: ¿llegará esta ola regulatoria también a Argentina?