Adiós a la donación por reposición: el Gobierno cambió las reglas para donar sangre
El Ministerio de Salud publicó una resolución que elimina la obligación de presentar donantes para cirugías y apuesta por la donación voluntaria. ¿Qué otros cambios introduce la nueva normativa?
El Ministerio de Salud actualizó las normas que regulan el Sistema Nacional de Sangre para modernizar la donación y transfusión. La nueva resolución prohíbe condicionar cirugías a que los pacientes consigan donantes, un cambio que elimina la presión sobre las familias y apunta a un modelo 100% voluntario.
La resolución N° 536/2026, publicada en el Boletín Oficial, reemplaza el sistema de donación por reposición –vinculado a un paciente específico– por uno basado en donantes voluntarios y habituales. Según el comunicado oficial, “se deja de trasladar la responsabilidad de conseguir sangre a los pacientes y familiares, y se garantiza mayor seguridad transfusional, dado que el donante voluntario y habitual presenta menor prevalencia de infecciones transmisibles”.
¿Qué cambia para los donantes?
Se actualizaron los criterios de selección: ya no se excluye a grupos poblacionales enteros considerados de riesgo, sino que se evalúan conductas específicas como prácticas sexuales o uso de drogas. Además, se elimina el ayuno previo y se recomienda beber al menos 500 ml de agua o bebidas con sales media hora antes de la extracción.
Los tiempos de espera también se modificaron. “Se difiere la donación por seis meses para quienes hayan tenido una nueva pareja sexual o más de una pareja sexual en los últimos tres meses y hayan tenido relaciones sexuales anales, hayan utilizado estrategias orales de profilaxis de preexposición o postexposición, se haya realizado tatuajes, piercings o procedimientos estéticos invasivos, o hayan permanecido en instituciones penales por más de 72 horas”, detalla el escrito oficial.
Red integrada de sangre y nuevos tratamientos
La normativa busca consolidar un modelo de red integrada, con procesos coordinados y trazabilidad. Para ello, fortalece los Centros Regionales de Hemoterapia y dispone la desactivación progresiva de los Bancos de Sangre Intrahospitalarios. Además, incorpora lineamientos para terapias celulares y componentes especiales como el Plasma Rico en Plaquetas (PRP) y el Suero Autólogo Oftalmológico (SAO).
La medida entró en vigencia desde su publicación y las instituciones tienen un plazo máximo de dos años para implementar los cambios tecnológicos y estructurales requeridos.