Aceptaron la condena por el asalto a un motociclista en Puerto Rico, pero un detalle en la causa complica a uno
El fiscal les ofreció un juicio abreviado y los dos aceptaron. Uno se queda con cinco años y medio; el otro, con seis. Pero la causa guarda un detalle que el tribunal todavía debe resolver.
Dos acusados por robo calificado evitaron el juicio oral y firmaron acuerdos de juicio abreviado con el fiscal Vladimir Glinka, del Tribunal Penal 2 de la Primera Circunscripción Judicial. Gonzalo Simón Franco, de 21 años, y Jorge Alberto Duarte, de 31, ambos residentes en colonia Tarumá, Caraguatay, admitieron su participación en el hecho y cumplirán condenas de prisión efectiva.
Franco aceptó cinco años y seis meses de prisión, mientras que Duarte recibió seis años de cumplimiento efectivo. Los acuerdos fueron rubricados durante las últimas horas y ahora deberán ser homologados por los jueces Augusto Gregorio Busse, Martín Alejandro Rau y César Antonio Yaya, quienes integran el tribunal que iba a juzgarlos.
El asalto que terminó con un motociclista herido
El hecho ocurrió la noche del 30 de septiembre de 2023 en Puerto Rico. La víctima, Ramón Castellano, de 30 años, salía de su trabajo en la firma Agropecuaria Misiones cuando fue interceptado sobre la avenida 9 de Julio al 2100 por Duarte, conocido como “Pepo”, y Franco.
Sin mediar palabra, Duarte sacó un cuchillo de una campera rompevientos oscura y se lo clavó en la pierna derecha a Castellano, que intentaba arrancar su motocicleta Motomel Skua-150. Apenas la víctima cayó al piso, Franco se subió al rodado y escapó junto a Duarte, dejando a Castellano herido y pidiendo ayuda a los gritos.
Testigos y policías rescataron al motociclista y lo trasladaron al hospital zonal. En paralelo, se montó un rastrillaje por la zona y se recogieron imágenes de cámaras de seguridad.
La caída de los sospechosos
Los investigadores siguieron el rastro hasta colonia Tarumá, en Caraguatay. A las 17.30 del día siguiente, en la zona conocida como barrio “Iprodha Kilómetro 8”, ubicaron a un joven a bordo de una moto de características similares frente a una cancha de fútbol. Era Gonzalo Franco. El rodado resultó ser el robado y dentro de una mochila se halló un arma blanca tipo puñal con mango de aluminio, la presuntamente utilizada en el ataque.
En la vivienda de Franco se secuestraron partes de la motocicleta robada y prendas de vestir que llevaba puestas al momento del hecho. En la casa de Duarte se hizo el mismo procedimiento y se encontraron ropas similares a las utilizadas un día antes, sobre todo una gorra color celeste que aparecía en las filmaciones aportadas como prueba.
Horas más tarde fue atrapado Duarte. Ambos quedaron a disposición del juez de Instrucción de Puerto Rico, Leonardo Manuel Balanda Gómez, quien les imputó “robo calificado por el uso de arma”, previsto y penado por el artículo 166, inciso 2 del Código Penal Argentino, y también la supresión de numeración de motor de motocicleta, contemplada en el artículo 289, inciso 3.
El fiscal Héctor Simon coincidió con la calificación penal y el expediente fue elevado a juicio oral. Sin embargo, en una audiencia de visu ante el fiscal Glinka, los dos encartados admitieron su participación en el delito y aceptaron las condenas. De esta manera, esquivaron el debate oral que iba a comenzar ayer ante los jueces Busse, Rau y Yaya.