Acceso Sur: la obra que obliga a cambiar de carril y todavía no terminó
La obra que promete destrabar el Acceso Sur avanza, pero por ahora te obliga a frenar, desviarte y compartir carril. Los trabajos que ya cambiaron la circulación en Luján de Cuyo y el detalle que todavía no se resolvió.
Las obras de modernización del Acceso Sur, sobre la Ruta Nacional 40, siguen su curso en Lujún de Cuyo. Los frentes de trabajo avanzan en dirección al norte y ya generan desvíos y restricciones para los 80.000 vehículos que transitan a diario por ese corredor.
En el tramo entre la Ruta 60 y calle Boedo, a la altura de Castro Barros, las cuadrillas montan nuevas columnas de retención de unos 20 metros de altura para la línea eléctrica de Alta Tensión de la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz. Esa intervención permitirá retirar los postes que hoy están sobre el cantero central y avanzar con la ampliación de la tercera trocha. Las maniobras arrancan a las 9 y obligan a interrumpir la circulación en la colectora este, la que va hacia el norte.
Más al norte, entre las calles Olavarría y Quintana, las máquinas trabajan en el tendido de carpeta asfáltica y movimientos de suelo. Por la presencia de equipos pesados, el tránsito sobre la traza principal se reconfiguró de manera temporal en doble mano sobre la calzada oeste. Desde la organización de la obra piden circular con precaución por la zona.
El seguimiento de la obra
La subsecretaria de Infraestructura y Desarrollo Territorial, Maritú Badui, recorrió los puntos de obra para constatar el avance de las tareas y la logística desplegada para reducir las molestias al tránsito. En la jornada previa se habían retirado las columnas en la margen oeste, en sentido al sur.
El proyecto integral abarca 16 kilómetros de intervención con una inversión de USD 77 millones. Incluye la construcción de tres puentes nuevos —Malabia, Castro Barros y Zapiola— y la ampliación de otros dos, Bulnes y Anchorena, todos con rotondas en sus extremos para ordenar los cruces. El objetivo es eliminar los históricos “efectos embudo” y garantizar un tránsito seguro tanto para los vecinos como para el transporte que conecta el Gran Mendoza con el corredor vitivinícola y turístico de Luján de Cuyo.