A tres meses de que un camión quedara atrapado, el Puente Chijra muestra lo que hay bajo el cemento
Un vecino del acceso al Puente Chijra contó cómo quedan las reparaciones después de cada lluvia y lo que se ve debajo del cemento en la vereda. El temor a que se repita lo de julio sigue intacto.
Vecinos y transeúntes del acceso al puente sobre el Río Chijra volvieron a encender la alarma: nuevas grietas profundas, hundimientos y parches deteriorados aparecieron en la calzada y en las veredas, y el temor es que se repita el colapso parcial que en julio pasado dejó a un camión atrapado en el pavimento.
El deterioro no es solo vehicular. En el inicio del puente, la vereda peatonal presenta una fina capa de cemento aplicada de manera provisoria que cubre un sector socavado: debajo quedan a la vista huecos de varios metros de profundidad hacia el fondo.
"El arreglo es precario, algo así como para que la gente no se caiga"
Un residente de la zona describió la fragilidad de las reparaciones que hicieron los organismos viales oportunamente. "Estaba peor, se veían los fierros... pero siempre el arreglo es precario, algo así como para que la gente no se caiga. Llega la lluvia y se ve todo de nuevo", señaló.
Según advirtió, las estructuras actuales no logran soportar el intenso flujo vehicular, que creció exponencialmente por el desarrollo demográfico del sector.
Sin vereda de ningún lado: el reclamo de los peatones
Al mal estado del paso vehicular se suma la queja por la falta de planificación integral en las obras viales recientes de semaforización y pavimentación. "Se olvidaron del peatón. No tenemos vereda ni del lado derecho ni del izquierdo, y la gente tiene que caminar al borde de la calle arriesgándose a sufrir un accidente con los vehículos", cuestionó el vecino.
El mal estado de la infraestructura, remarcaron, no se limita únicamente a la calzada: las veredas peatonales presentan daños serios.
Qué dicen desde Vialidad y qué exigen los vecinos
En su momento, desde Vialidad Provincial se indicó que las bases principales del puente no presentaban daños estructurales de gravedad. Los habitantes de la zona, en cambio, insisten en que las soluciones paliativas y los parches asfálticos son insuficientes frente al desgaste de una estructura con décadas de antigüedad.
El reclamo es concreto: una intervención técnica seria y definitiva antes de que las precipitaciones típicas de la temporada estival terminen por socavar definitivamente la calzada y pongan en riesgo la integridad física de quienes circulan a diario por el lugar.