A sus 86 años, doña Damiana vuelve a encabezar la peregrinación de la Puna: qué se sabe de su travesía
Doña Damiana Luzco, de 86 años, camina 400 kilómetros desde Tolar Grande para renovar su fe. Mientras la columna avanza por la Puna, su voz se convierte en el motor espiritual de la travesía. Lo que ocurre en cada etapa...
En pleno Tiempo del Milagro, los peregrinos de Tolar Grande avanzan hacia Salta con una compañía muy especial: doña Damiana Luzco, de 86 años, que con sus oraciones y cantos sostiene el ánimo de la columna.
La marcha, que comenzó este domingo, transita este lunes su segundo día de camino. Unas 130 personas, entre peregrinos, voluntarios y personal de apoyo, atraviesan la zona conocida como Campo la Paciencia, en plena Puna salteña.
Antonio Mamaní, integrante de uno de los equipos de apoyo, explicó: "Somos unas 130 personas entre peregrinos, apoyo logístico y voluntarios los que venimos marchando por la zona de Campo la Paciencia".
Una voz que acompaña cada paso
Doña Damiana no camina sola: su voz se transforma en rezos, cánticos religiosos y palabras de aliento que ayudan a sobrellevar las largas horas de caminata. Su presencia convierte el esfuerzo físico en un espacio de encuentro y espiritualidad.
La columna tiene previsto llegar esta tarde a Salar de Pocitos, alrededor de las 18, donde cerrará otra etapa de un trayecto marcado por la fe y la expectativa de llegar hasta los pies del Señor y la Virgen del Milagro.
Un ícono de la Puna
Doña Damiana Luzco es un símbolo espiritual de la tradicional Peregrinación de la Puna. A sus 86 años, camina cerca de 400 kilómetros desde Tolar Grande durante casi diez días para renovar su pacto de fe, una travesía que realiza desde hace más de 25 años.
Nacida en la Puna jujeña, se asentó en San Antonio de los Cobres, donde trabajó como pastora. Es viuda y madre de varios hijos. Desde hace décadas encabeza la columna de caminantes llevando la cruz penitencial, y acompaña a promesantes y mineros con sus rezos frente a las inclemencias del clima puneño.
Su figura es tan importante que el artista Heber Artaza pintó un mural en su honor en la Rotonda del Peregrino, en la Rotonda de Limache, para inmortalizar su imagen y la de todos los peregrinos.