A plena luz de la tarde, dos motochorros no dudaron en atacar a una nena de 11 años en su propia casa
Una nena de 11 años jugaba en la puerta de su casa del barrio Sarmiento cuando dos motochorros la eligieron como blanco. La agredieron para sacarle el celular y escaparon en contramano: los vecinos piden que se investigue y la familia aún no radicó la denuncia.
Una nena de 11 años vivió un momento de terror cuando dos motochorros la atacaron físicamente para robarle el celular frente a su casa del barrio Sarmiento, en la Capital santiagueña. La pequeña estaba jugando con otros chicos en la vereda cuando los delincuentes la eligieron como blanco.
El episodio ocurrió en avenida Moreno al 2.400, en jurisdicción de la Comisaría Comunitaria Nº 3. Según el relato de lo sucedido, los dos sujetos circulaban en una moto por la zona, observando el movimiento del barrio en busca de una víctima fácil.
El acecho y el ataque
Al pasar frente a la vivienda, los ocupantes de la moto advirtieron la presencia de la nena y de otros menores. Lejos de seguir camino, redujeron la velocidad y se detuvieron unos metros más adelante.
Fue entonces cuando el acompañante bajó del rodado, caminó por la vereda y se metió corriendo en el predio de la casa. Sin mediar palabra, se abalanzó sobre la nena de 11 años y, entre forcejeos, le arrebató el teléfono. Los otros chicos que estaban allí solo pudieron mirar la escena sin poder intervenir.
La criatura quedó visiblemente asustada y en estado de shock tras la agresión. El hombre volvió a subir a la moto, donde su cómplice ya lo esperaba con el motor en marcha, y ambos se dieron a la fuga a toda velocidad, circulando en contramano.
Un barrio indignado
El hecho generó repudio entre los vecinos del barrio Sarmiento, que no salen del asombro por la crueldad del accionar: atacar a una nena que jugaba en la puerta de su casa para quedarse con un celular es una muestra de que los delincuentes no respetan nada.
Desde la Comisaría Comunitaria Nº 3, que tiene jurisdicción en la zona, esperan que la familia de la menor radique la denuncia formal correspondiente. Con ese paso dado, se podrá iniciar la investigación para dar con los dos sujetos que protagonizaron el violento asalto.
Por ahora, la pequeña y sus vecinos conviven con el miedo de que los motochorros vuelvan a aparecer por el barrio.