A pedradas contra la casa de la joven que humilló a una alumna: quiénes están en la mira
La Fiscalía investiga quién tiró las piedras contra la casa de la joven que humilló a una compañera del Pía Didoménico. Las sospechas ya tienen dos nombres, pero el dato que puede cambiar la causa todavía no se conoce.
La Fiscalía investiga un ataque a pedradas contra la vivienda de la joven que hostigó a una compañera del Colegio Pía Didoménico. Ocurrió entre el viernes y el sábado en la zona oeste de la capital catamarqueña, y las sospechas apuntan a dos personas.
El episodio quedó registrado a partir de la denuncia que presentaron los familiares de la joven señalada como agresora. Según las primeras informaciones, los desconocidos se acercaron a la fachada del inmueble y arrojaron piedras, lo que provocó daños materiales, entre ellos la rotura de vidrios.
Con la presentación penal en la Fiscalía, se pusieron en marcha las primeras medidas de prueba y actos procesales para tratar de identificar a los responsables. De manera paralela, se evalúa la posibilidad de disponer medidas de resguardo, de acuerdo con lo que pudo saber este medio.
La causa que originó todo
La joven atacada es la misma que está siendo investigada por la Fiscalía por haber difundido un video en el que se burlaba de una compañera víctima de bullying. En ese expediente, que quedó en manos de la Fiscalía de Instrucción Nº 7, a cargo de Paola González Pinto y con competencia en ciberdelitos, la joven todavía no fue imputada.
El material audiovisual, que ella misma hizo circular, generó repudio y fue clave para que el caso tomara estado público. En el video, la agresora hace referencia a imágenes de contenido sexual de la víctima —que, según la teoría de la Fiscalía, fueron difundidas por otros tres jóvenes— y se jacta de haber disfrutado del sufrimiento de la otra chica.
“La mina empezó a llorar, como si le hubieran matado a la madre al frente. Nosotras no parábamos, los chicos tuvieron que decirnos ‘se están yendo al choto, paren’. Sí, la verdad, nos fuimos un poco al choto bardeándola con el video, pero que se cague (…) Nos dijeron que le estaba dando un brote psicótico y yo estaba tentada porque era un mal que le estaba pasando a ella y yo lo estaba disfrutando. Cada vez que tenemos la oportunidad de bardearla, la bardeamos”, dice la joven en el registro.
Tanto la víctima como su agresora y los tres jóvenes involucrados son alumnos del Colegio Privado Pía Didoménico.
El comunicado del colegio
Tras la repercusión del caso, las autoridades de la institución emitieron un comunicado en el que repudiaron los hechos y admitieron que las “raíces” de algunos episodios de bullying podrían haberse gestado en el ámbito escolar y familiar.
“Repudiamos y condenamos cualquier hecho de bullying, manifestación de odio, agresión, hostigamiento, discriminación, o violencia sin importar de qué clase sea. Subrayamos que si bien algunos de los hechos que son de público conocimiento ocurrieron fuera del ámbito escolar y no se corresponden a situaciones ideales del contexto cotidiano de convivencia institucional que se propugna, entendemos y asumimos que las raíces de los mismos se encuentran en episodios que pudieron gestarse en el marco de la dinámica escolar y la formación del núcleo familiar”, señalaron.
El colegio ratificó que continuará con los procesos disciplinarios y de acompañamiento previstos, y que evaluará con las familias la continuidad del vínculo con la institución. “Todas estas conductas contradicen los principios que sustentan nuestro proyecto educativo y no pueden ser minimizadas, justificadas ni naturalizadas. Nuestra tarea formativa implica promover el respeto, la empatía, la reflexión sobre las propias acciones y el reconocimiento de la dignidad de cada persona”, agregaron.
Además, pidieron a la comunidad actuar con prudencia y responsabilidad: “Solicitamos actuar con prudencia y responsabilidad, evitando la difusión de información no verificada, los juicios apresurados y los comentarios que puedan profundizar el daño o exponer aún más a las personas involucradas”.
Por último, sostuvieron que “la protección de nuestros jóvenes también requiere de los adultos una actitud respetuosa y consciente de las consecuencias de sus palabras y acciones”, y reafirmaron su compromiso con una educación basada en el respeto y la convivencia responsable.