A mil días de Milei: la "estabilización" que escondió un ajuste brutal
¿Cuánto duró la promesa de que el ajuste iba a ser "transitorio"? A mil días del inicio de la gestión libertaria, los números del mercado interno cuentan una historia que el gobierno prefiere no mostrar: industria caída, salarios pulverizados y un récord de morosidad que no se veía desde 2001. ¿Qué pasó con la "estabilización" que prometieron?
La economía argentina cumple mil días de gestión libertaria con un balance que contradice el relato oficial: la prometida estabilización llegó de la mano de un ajuste que pulverizó salarios, hundió la industria y dejó a tres de cada cuatro hogares de barrios populares sin poder cubrir sus gastos mínimos. El gobierno de Javier Milei celebra el superávit fiscal y la baja de la inflación, pero los números del mercado interno cuentan otra historia.
El Índice de Precios al Consumidor, que en diciembre de 2023 trepó a niveles récord tras una devaluación de más del 50% impulsada por el ministro Luis Caputo, logró desacelerarse pero nunca perforó el piso del 2% mensual. La promesa de llegar a cero quedó archivada. Mientras tanto, el equipo económico exhibe las reservas del Banco Central, aunque los dólares que ingresaron por el endeudamiento de provincias y empresas terminaron alimentando una fuga de capitales, en un contexto de atraso cambiario.
Industria en caída libre
La comparación con 2023, previo al cambio de gobierno, expone la magnitud del retroceso. La producción industrial cayó 12% y la utilización de la capacidad instalada pasó de 66,6% a 57,6%. Son once de los doce bloques manufactureros relevados por la Fundación Encuentro los que muestran un menor uso de sus plantas. La industria automotriz desplomó su actividad de 59,6% a 41,7%; la metalmecánica, de 55,4% a 38%, y los textiles, de 53,7% a 39,2%.
La apertura comercial que impulsó el Gobierno, lejos de fomentar la competencia, dejó a las empresas locales luchando contra productos importados en un mercado con menor poder de compra. El Índice de Producción Industrial Manufacturero pasó de 129,7 puntos en el primer semestre de 2023 a 114,1 en el mismo período de 2026. Los sectores más golpeados fueron textiles (-34%), maquinaria y equipo (-33,4%) y otros equipos e instrumentos (-30%).
La pérdida de puestos de trabajo fue el correlato inevitable. Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo procesados por el CEPA, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se eliminaron 97.312 puestos registrados en unidades productivas industriales, lo que representa una caída del 8%. Un informe de Fundar agrega que desaparecieron más de 30.600 empresas, un 6% del total de empleadores, con un promedio de entre 33 y 76 cierres por día.
La construcción, frenada por el ajuste
El congelamiento de la obra pública como parte del plan de superávit golpeó de lleno a la construcción. La actividad del sector cayó 13,4% en el primer semestre de 2026 respecto del mismo período de 2023, según la Fundación Encuentro. Los despachos de cemento se derrumbaron 24,2%, pasando de un promedio mensual de 1.029.965 toneladas a 780.201 toneladas. La producción de minerales no metálicos, directamente vinculada con el rubro, retrocedió 25,7%.
Salarios y jubilaciones: el costo del ajuste
El empleo asalariado privado registrado pasó de 6.382.700 a 6.108.100 trabajadores entre diciembre de 2023 y mayo de 2026, una pérdida de 274.600 puestos. La caída alcanzó a 19 de las 24 jurisdicciones, con la provincia de Buenos Aires a la cabeza: 100.900 empleos menos. El salario mínimo acumula un desplome de casi 40% en su poder de compra frente a noviembre de 2023, y los trabajadores del sector público sufrieron retrocesos reales superiores al 30%.
Los jubilados, principales variables de ajuste, vieron congelado el bono extraordinario en 70.000 pesos desde marzo de 2024. Con la inflación acelerándose y la fórmula de movilidad con rezago, el haber mínimo alcanzó en agosto los 428.633,20 pesos, que con el bono suman 498.633,20 pesos. Las nuevas altas jubilatorias se desplomaron 45% en el primer semestre de 2026 respecto de 2025, en parte por el fin de la moratoria previsional.
El consumo interno se derrumbó: el comercio mayorista y minorista cayó 5,6% en el primer semestre de 2026 frente al mismo período de 2023. Un relevamiento del Instituto Periferias sobre 5.000 casos en 15 provincias reveló que el 74,4% de los hogares no cubre sus gastos mínimos y que el 59,8% de los endeudados usó crédito para comprar alimentos. El sociólogo Daniel Menéndez explicó: "El patrón de endeudamiento en las familias cambió a partir de la crisis social. Pasaron de endeudarse por una eventualidad extraordinaria como el cumple de 15 años o una emergencia familiar, a hacerlo de manera crónica para sostener la compra de comida".
La morosidad del crédito volvió a subir en julio y alcanzó el 12,94% para las familias y 3,61% para las empresas, los niveles más altos desde la crisis de 2001, según la consultora 1816.
El ajuste eterno y la desregulación
El gobierno celebra cada dato fiscal, pero el ajuste es un círculo vicioso: en agosto, el gasto primario devengado cayó 10,3% interanual real, las transferencias a provincias se redujeron 86,1% y los programas sociales (sin contar AUH) retrocedieron 40,6%. La recaudación tributaria acumula una caída real de 3,7% en los primeros ocho meses del año.
La desregulación impulsada por el DNU 70/2023 modificó decenas de normas en el mercado laboral, los alquileres, las prepagas, el sistema financiero y el comercio. Se derogaron la Ley de Alquileres, la Ley de Abastecimiento, la Ley de Góndolas y los límites a la propiedad extranjera de tierras rurales. La promesa era que eso bajaría costos y atraería inversiones. A mil días, el resultado fue el contrario: la inversión se desplomó, los servicios públicos se volvieron impagables y miles de empresas desaparecieron junto con cientos de miles de puestos de trabajo.