A los 7 años empezó con las bochas y ahora es campeón del mundo: el riocuartense que hizo historia en Brasil
A los 7 años, Pascual Ramírez tomó por primera vez una bocha. Décadas después, el riocuartense tocó el cielo con las manos en Brasil: se consagró campeón del mundo con la Selección Argentina. Enterate cómo fue el camino.
Pascual Ramírez, vecino de Río Cuarto, se consagró campeón mundial de bochas con la Selección Argentina en Garibaldi, Brasil. El título llegó en la modalidad Punto Raffa Volo, en pareja con el santafesino Renzo Farías.
En la final, Argentina venció 10-3 a Uruguay y se quedó con la medalla de oro. Para Ramírez fue su primera participación en un Campeonato Mundial y la coronó con el máximo premio de la disciplina.
El camino a la gloria
La selección argentina tuvo que superar dos escollos importantes antes de llegar a la definición. En cuartos de final, se impuso al anfitrión Brasil por 12-8, después de remontar un comienzo adverso.
En semifinales, el equipo mostró una superioridad contundente y derrotó 12-0 a Estados Unidos, asegurando su lugar en la final.
Una pasión que nació a los siete años
La historia de Ramírez con las bochas comenzó a los siete años, impulsada por su entorno familiar. Esa experiencia inicial se transformó con el tiempo en una trayectoria que incluyó competencias provinciales, nacionales e internacionales.
Entre sus antecedentes deportivos se destaca un título panamericano obtenido en Uruguay en 2017, además de varios resultados sobresalientes en el circuito argentino.
La preparación para el Mundial se llevó a cabo en el Club Everton de Coronel Moldes, con la participación de jugadores de distintas localidades y bajo la conducción del cuerpo técnico encabezado por José Gaspari. Ese trabajo previo fue clave para llegar en óptimas condiciones a una competencia que reúne a los mejores exponentes de la especialidad.
Más que un logro deportivo
Ramírez también cumple un rol institucional en el crecimiento de las bochas: es presidente de la Asociación Riocuartense y participa activamente en el desarrollo de la actividad en la región.
Su consagración internacional representa un reconocimiento a su recorrido y pone en primer plano el trabajo de los deportistas y las instituciones que mantienen viva esta disciplina en el interior de Córdoba.
De regreso en Río Cuarto, el campeón fue recibido por familiares y amigos, que celebraron una conquista que lleva el nombre de la ciudad al escenario mundial.
Con su triunfo en Brasil, Ramírez transformó años de dedicación en una medalla de oro y sumó su nombre a la lista de deportistas cordobeses que alcanzaron la máxima consagración en una competencia internacional.