A cuatro días de la desaparición de José y Leo en Palermo Aike, su abuelo hizo un pedido que moviliza a toda Santa Cruz
¿Qué pidió el abuelo de los hermanos desaparecidos en Palermo Aike para poder encontrar sus cuerpos? La respuesta, en la voz de un hombre quebrado.
La búsqueda de José y Leo, los hermanos de 10 y 12 años que cayeron al agua el domingo en la zona rural de Palermo Aike, a orillas del río Gallegos, cumplió este miércoles su cuarta jornada sin resultados. En ese contexto, Emilio Virreira, abuelo materno de los chicos, habló con LU12 AM680 y dejó un mensaje que conmovió a la provincia: pidió una cadena de oración para poder encontrar los cuerpos y cerrar una página.
El hombre describió el campamento de emergencia como un lugar donde la desolación se enfrenta con la contención entre vecinos, las oraciones colectivas y el trabajo incansable de los rescatistas.
Más recursos y tecnología para la búsqueda
Virreira confirmó que el pedido de ayuda de los últimos días dio resultados concretos: “En este momento ha habido más movimiento; como ayer se pidió ayuda, han dejado que vengan otros personales de otras localidades a ayudar en la búsqueda. Gracias a los medios se pudo conseguir más apoyo, y estoy agradecido con la gente por su cariño y apoyo. Pido oraciones para que pueda encontrarse el cuerpo y cerrar una página”.
También valoró la incorporación de tecnología subacuática para rastrear los pozones: “Se sumaron más tecnologías y más personal. Mientras sea tecnología para colaborar y solucionar el tema, todo es bienvenido. Tratamos de no entorpecer el trabajo de los rescatistas”.
Con la voz quebrada, el abuelo se refirió al esfuerzo de los buzos que trabajan en las frías aguas patagónicas: “Los días pasan, es frustrante y complicado, también para los trabajadores que están abajo del agua haciendo el esfuerzo. Hay que agradecer a la familia que contenga a estos trabajadores; no es fácil estar abajo con la temperatura y el clima actual. Gracias a Río Gallegos y a la prensa que transmite la información”.
El dolor de unos padres quebrados
El impacto emocional afectó la salud de los padres de los niños. Según relató Virreira, su hijo se descompensó y recibió suero en el lugar: “Está acá. Ayer le colocaron suero porque se descompensó, lo cual es entendible. Cerca de la 1 de la mañana terminó el suero, lo llevé a la casa para que descansara y recién volvió. Ahora está abajo con su esposa, a quien también le están colocando suero para que puedan descansar, ya que en la casa sienten todos los recuerdos y el vacío”.
La familia también contiene a un pequeño de 3 años. “La contención de los psicólogos y profesionales está muy atenta. Estamos agradecidos porque no hay forma de llenar ese vacío en la mesa. Ellos jugaban en el Club Talleres, salieron campeones hace dos semanas y tenían una propuesta para ir a probarse a Comodoro. Estábamos viendo cómo costear los gastos; nos sentíamos privilegiados por la oportunidad que les dio el club. Llegando a casa compartíamos esa alegría, y ahora es muy difícil afrontar la realidad”, recordó.
Solidaridad y transparencia
Ante la viralización de cadenas solidarias y pedidos de transferencias, Emilio aclaró cómo se canaliza la ayuda: “Sí, eso es cierto. Se va a canalizar más por el Club Talleres para que la información sea transparente y no haya extorsiones. Se le está ayudando a la familia con eso y agradezco a la gente que deposita su confianza. No hay nada raro; cualquier duda la respondo a disposición”.
La colecta responde a una situación económica apremiante. “Por el momento no tienen trabajo. Estaba trabajando en las represas y eso se paró; son circunstancias muy críticas y sin trabajo es difícil afrontar esta situación”, explicó sobre los costos de traslado, combustible y víveres para permanecer en el sector de La Toma.
La familia se moviliza en vehículos particulares y mantiene una conducta contenida para no interferir en el operativo: “Si nos pusiéramos a gritar o desesperarnos, entorpeceríamos a los trabajadores y se enfocarían en nosotros en vez de su labor. Por eso tratamos de contenernos lo más posible junto a los amigos y la gente del Club Talleres que nos acompaña”.
Para cerrar, Virreira apeló a la fe de toda la provincia: “Agradecer a todo Río Gallegos y a ustedes por venir. El club y la escuela nos enseñan a ser más unidos. Pido a toda la provincia mantener una cadena de oración y por la salud de mis hijos y mi nuera para que puedan sostenerse”.