A casi dos meses de su desaparición, el misterio de Juan José Roa sigue sin respuestas
Juan José Roa, de 81 años, salió de su casa en Río Gallegos y nunca volvió. Pasaron casi dos meses, los rastrillajes no encuentran nada y la Justicia ya allanó una vivienda. ¿Qué fue lo que apareció ahí?
La desaparición de Juan José Roa, de 81 años, mantiene en vilo a Río Gallegos. El hombre fue visto por última vez a mediados de julio de 2026, cuando salió de su casa en el barrio Cielos del Sur. Desde entonces, se desplegó uno de los operativos de búsqueda más grandes de la historia reciente de la capital santacruceña, pero todavía no hay rastros certeros de su paradero.
La denuncia por paradero se radicó el mismo día de su ausencia y la Policía de Santa Cruz activó de inmediato el protocolo de búsqueda de personas. Las primeras tareas se concentraron en los alrededores de su vivienda y, con el correr de las horas, se extendieron hacia los barrios periféricos, zonas descampadas y la estepa que rodea el casco urbano.
Efectivos de la Comisaría Sexta, la División Operaciones Rurales y la Sección Canes recorrieron hectáreas bajo condiciones climáticas adversas. Perros adiestrados para rastrear personas vivas y restos humanos trabajaron en el terreno, mientras que drones de la División Comunicaciones sobrevolaron canteras y depresiones para mapear la zona desde el aire.
A medida que pasaban los días, la hipótesis de un simple extravío perdió fuerza. La causa, que está en manos del Juzgado de Instrucción N° 3, sumó la intervención de la División Investigaciones (DDI) y la División Criminalística. Los pesquisas empezaron a cruzar testimonios y registros de cámaras de seguridad públicas y privadas para reconstruir los últimos movimientos de Roa.
Allanamientos y elementos secuestrados
En el marco de esas pesquisas, la Justicia ordenó inspecciones y allanamientos en al menos un inmueble de la capital. Uno de los procedimientos se realizó en una vivienda de la calle Ciudad de Nombre de Jesús, donde los peritos de Criminalística secuestraron elementos que serán sometidos a cotejo técnico.
El operativo no se detuvo: los rastrillajes en la periferia continúan y los equipos siguen trabajando de forma coordinada entre el Ministerio de Seguridad y el Poder Judicial. Sin embargo, la incertidumbre crece entre los allegados y los vecinos de Río Gallegos, que esperan una respuesta que hasta ahora no llega.