A 74 años de su muerte, la pelea de Evita sigue vigente en Formosa
A 74 años de su muerte, la lucha de Evita por los derechos sociales vuelve a escena. ¿Qué tiene que ver con Formosa y el Modelo Formoseño?
Este domingo, frente al busto de Eva Perón en 25 de Mayo, un grupo de formoseños se reunirá a las siete de la tarde. No llevarán carteles, sino flores y memoria. Setenta y cuatro años después de aquel 26 de julio de 1952, cuando Buenos Aires se paralizó con filas interminables bajo la lluvia para despedir a una mujer de 33 años que, sin cargo oficial, transformó el país desde un despacho en la calle Perú.
Evita no se dedicaba a socorrer pobres: organizaba un pueblo que no tenía dónde reclamar sus derechos. La diferencia es clave: quien recibe una dádiva es mirado desde arriba; quien ejerce un derecho, de igual a igual. Y eso todavía incomoda.
¿Por qué hablar de Evita en 2026?
El contraste no lo inventa el peronismo, lo impone la realidad. El Indec reportó que la pobreza volvió a subir tras una baja que el Gobierno celebró como histórica. Seguimientos mensuales ya hablan de un piso cercano al 30%, y entre los chicos la cifra supera el 40%. El presidente Milei, en cada discurso, califica de “estupidez” socialista la frase “donde hay una necesidad nace un derecho”, argumentando que los recursos son finitos y alguien debe pagar.
La respuesta de Evita a la discusión actual
Ella ya respondió hace siete décadas. Nunca dijo que los recursos fueran infinitos, sino que lo finito en Argentina era la voluntad de repartirlos. El país que encontró era uno de los más ricos del mundo, con un pueblo que pasaba hambre al lado del silo colmado. El problema no era la escasez, sino quién se sentaba primero a la mesa.
El Modelo Formoseño como ejemplo
En Formosa, esa premisa se aplica a diario. El hospital llega al interior para que el enfermo no viaje 300 km. El agua se lleva por acueducto donde el mercado no la llevaría por falta de rentabilidad. El pequeño productor recibe acompañamiento, no abandono. La escuela, el título de propiedad, el barrio con servicios: cada cosa costó plata y decisión política, exactamente lo que el Presidente llama “gasto”.
Del otro lado, la lógica libertaria concluiría que Formosa no conviene, que no cierra, que ese pueblo no vale la inversión. La diferencia no está en los números, sino en si el que está lejos cuenta o no. Por eso Evita sigue siendo Capitana. La pelea entre Estado presente y Estado ausente, entre derecho y mercado, no se cerró en 1952 y en esta provincia se libra todos los días.
Hoy, donde la Nación ve un ajuste, Formosa apuesta por un Estado que promueve el bienestar integral. La premisa: Unidad, Organización y Solidaridad.