A 21 años del primer lingote de oro de San Juan: dónde terminó la pieza que todos quieren ver
El primer lingote de oro de Veladero se entregó hace 21 años y hoy vale una fortuna. Pero nadie sabe exactamente dónde está: la provincia dice que lo tiene resguardado, aunque se niega a revelar la ubicación.
Un 11 de octubre de 2005, el Auditorio Juan Victoria se convirtió en el escenario de un hecho que marcaría la historia productiva de San Juan. Mil invitados fueron testigos de la entrega del primer lingote de oro extraído de la mina Veladero, la primera explotación metalífera a gran escala del país. La pieza fue recibida por el entonces gobernador José Luis Gioja de manos del CEO de Barrick Gold, Greg Wilkins, y del gerente general de Veladero, George Bee.
Aquel lingote no fue un obsequio protocolar. Representó el inicio de una actividad que cambiaría la matriz económica sanjuanina y que, dos décadas después, sigue generando cifras millonarias. Pero su valor no es solo simbólico: el metal que contiene multiplicó su cotización internacional casi diez veces desde entonces.
De la piedra basal al primer lingote
El camino hacia la gran minería había comenzado antes. Tras la devaluación de 2002, Barrick emprendió la construcción de Veladero el 18 de septiembre de ese año. La obra demandó dos años y medio. El 18 de diciembre de 2003 se colocó la piedra basal en Tudcum, localidad del departamento Iglesia, para dar inicio formal al yacimiento.
Hasta ese momento, la minería sanjuanina se limitaba a las cales, los minerales industriales de tercera categoría y las labores artesanales de pirquineros. Con un territorio montañoso en un 80%, desértico y con apenas poco más de 110.000 hectáreas cultivables por la escasez de agua, la provincia tenía un techo productivo difícil de superar.
La puesta en marcha de Veladero —con una inversión inicial superior a los 500 millones de dólares y más de 2.500 puestos de trabajo directos en la cordillera— rompió esa barrera. El entonces gobernador Gioja rememoró en aquel acto la visión de Domingo Faustino Sarmiento, quien en el siglo XIX trajo geólogos desde Londres para explorar las cumbres sanjuaninas y señaló tempranamente a la minería como motor de desarrollo.
El valor de un símbolo
El lingote pesa 1.760 gramos, equivalentes a unas 56,58 onzas troy de metal bruto. No es oro puro: se trata de un doré compuesto por 82,88% de oro, 10,35% de plata y 6,79% de impurezas. En 2005, la onza de oro cotizaba cerca de 470 dólares; hoy supera holgadamente los 4.500 a 5.000 dólares. Eso significa que la pieza podría valer alrededor de 255.000 dólares, aunque su valor histórico es incalculable.
Consultado sobre el destino del lingote, Gioja fue enfático: “Ese lingote no era un regalo personal; era un regalo para la provincia y tiene que estar guardado como recuerdo patrimonial”. Y agregó entre risas: “Espero que no se haya perdido... Debería estar custodiado en la bóveda de la Tesorería de la Provincia o en el banco”.
La respuesta oficial: resguardo y hermetismo
Ante la consulta sobre la ubicación actual de la pieza, las autoridades provinciales actuales confirmaron que permanece bajo custodia del Estado, aunque evitaron precisar dónde. “Está bien resguardado, en un sistema de seguridad de la provincia de San Juan. No se puede revelar su ubicación por temas de seguridad”, explicaron desde la gestión orreguista.
Así, el primer lingote extraído de Veladero sigue siendo un activo patrimonial intacto, guardado bajo llave como símbolo del día en que San Juan comenzó a escribir su historia en la minería de oro a escala internacional.
Veladero hoy: números que hablan
La mina, ubicada a 350 kilómetros de la capital provincial y a entre 3.800 y 4.500 metros sobre el nivel del mar, preveía producir 700.000 onzas anuales con 800 operarios y 80 proveedores locales. Hoy emplea a 2.476 personas entre trabajadores directos y contratistas, y trabaja con 343 proveedores.
Desde el inicio de sus operaciones, Veladero generó aproximadamente 13.600 millones de dólares de valor para el país: 8.600 millones correspondieron a compras de bienes y servicios en Argentina, 3.700 millones al pago de impuestos y 1.200 millones a salarios directos.
El lingote que Gioja recibió aquel caluroso 11 de octubre de 2005 no solo marcó un antes y un después para la minería sanjuanina: se convirtió en el testimonio tangible de una apuesta que, 21 años después, sigue transformando la economía de la provincia.