A 2.000 km de Paraguay, una comodorense cuenta lo que nadie muestra: "Piensan que no van a volver a ver su dinero"
44 votos en el Senado, una renuncia rechazada y una familia incomunicada a 2.000 kilómetros: así cuenta una comodorense lo que se vive puertas adentro de Paraguay.
Liz Johana Larossa Santilla nació en Paraguay, pero hace años vive en Comodoro Rivadavia. Su familia sigue allá y, desde la distancia, sigue cada minuto de la crisis que se desató tras la destitución de Santiago Peña y el conflicto con el Ueno Bank. Hace días que casi no logra comunicarse con los suyos.
En diálogo con ADNSUR, relató cómo se vive la situación puertas adentro del país y la desesperación de quienes tienen sus ahorros atrapados en la entidad bancaria.
"La situación sigue muy tensa"
"En este momento la situación sigue muy tensa. Santiago Peña ya no es presidente; el Senado lo destituyó con 44 votos por mal desempeño después de rechazarle una prórroga de 72 horas que él pedía para defenderse", contó la mujer.
Según su relato, el día a día en Paraguay está marcado por la angustia: "Lo diario es que la gente está desesperada. Mucha gente tiene sus ahorros en el banco porque el tema de la inseguridad en Paraguay hace mucho tiempo es muy, muy jodido. Entonces tienen su dinero guardado en el banco y es muy, muy difícil la situación en este momento".
"El impacto es muy profundo. Imaginate que medio país está en vilo por la situación. Perder sus ahorros de un día para otro, entrar en una especie de corralito, lo mismo que pasó acá hace un tiempo", agregó.
Festejos y desesperación, en paralelo
Sobre el clima en las calles tras conocerse la destitución y detención del ahora expresidente, Larossa Santilla describió una postal que mezcla euforia y miedo: "Hay muchos festejos y bocinazos. La gente está muy contenta por la destitución del presidente y porque no aceptaron la renuncia, porque eso lo protegía a él políticamente".
Sin embargo, la alegría no tapa la incertidumbre económica. "En este momento la plata sigue congelada, no tienen acceso al dinero y la gente está muy asustada porque piensa que no van a volver a ver su dinero", reconoció.
La distancia y el silencio
La comodorense contó que la comunicación con su familia es casi nula. "Hasta ahora no me pude comunicar con mi familia, solo un par de mensajes, pero no me han contestado", dijo el viernes por la noche.
Y cerró con una sensación compartida por miles de paraguayos dentro y fuera del país: "Mucha expectativa en la gente, la verdad que sí. Estamos todos expectantes a ver qué va a pasar".