A 20 años de Ecos, el chofer condenado rompió el silencio: "Soy una víctima más"
El chofer del micro del Colegio Ecos rompió 20 años de silencio y apuntó contra los ocupantes del camión: "Soy una víctima más". La Justicia ya lo condenó, pero él insiste en que es inocente. Qué dijo sobre la noche del choque en la Ruta 11.
Oscar Eduardo Atamañuk manejaba el micro del Colegio Ecos la madrugada del 8 de octubre de 2006, cuando el vehículo chocó contra un camión en la Ruta 11, en el departamento Vera. Dos décadas después, el hombre condenado por esa tragedia decidió hablar y apuntó contra los ocupantes del camión: "Yo soy una víctima más de dos borrachos al volante".
Las declaraciones, publicadas por Clarín, marcan su primera aparición pública desde el siniestro que dejó diez muertos del Colegio Ecos y dos del otro vehículo. Hasta ahora, Atamañuk había optado por el silencio.
Qué pasó aquella madrugada
El viaje había arrancado como una experiencia solidaria. Estudiantes y docentes del Colegio Ecos habían viajado hasta El Paraisal, una escuela del Impenetrable chaqueño que la institución apadrinaba desde 1994. Durante la estadía hicieron actividades comunitarias y talleres.
El regreso a Buenos Aires se cortó de golpe cuando el micro se topó con el camión sobre la Ruta 11. Murieron nueve alumnos, una docente y los dos ocupantes del rodado mayor. Otras 38 personas resultaron heridas.
Entre las víctimas fatales quedaron los estudiantes Julieta Posilovich, Daniela D'Agostino, Julieta Giataganellis, Delfina Goldaracena, Julieta Hartman, Nicolás Kohen, Benjamín Bravo De la Serna, Lucas Levin y Federico Ecker, junto a la docente Mariana Boyé. Del camión fallecieron Ángel Soto y Hugo Albretch.
Por qué condenaron al chofer del micro
La investigación judicial estableció que el conductor del camión manejaba alcoholizado: tenía 1,65 gramos de alcohol en sangre. Pero la Justicia también le atribuyó responsabilidad a Atamañuk.
La sentencia sostuvo que el chofer del micro advirtió que el camión se le venía encima y que, pese a eso, no hizo las maniobras que, según los jueces, podrían haber evitado el impacto. La resolución habló de falta de reacción, imprudencia y negligencia, y consideró que Atamañuk tuvo una participación necesaria en el desenlace.
El fallo lo condenó a tres años de prisión en suspenso y cinco años de inhabilitación para conducir por homicidio culposo y lesiones culposas. La condena quedó firme en 2023, cuando la Corte Suprema rechazó el recurso de su defensa.
Dos décadas después, su versión es otra. "Obvio que soy inocente, yo iba perfecto", aseguró. Y cuestionó la posibilidad de reaccionar ante una situación así: "Te doy un colectivo y yo agarro un camión y te lo tiro encima, quiero ver qué vas a hacer, para qué lado vas a agarrar".
Según contó, la inhabilitación —que le impide manejar hasta 2028— también golpea su trabajo en el rubro automotor.
La tragedia que se transformó en una fecha
Con los años, el recuerdo de los estudiantes y la docente fallecidos se convirtió en una campaña permanente de concientización vial y solidaridad. Desde 2007, el 8 de octubre quedó instaurado como el Día del Estudiante Solidario, una fecha para continuar las acciones que los propios alumnos hacían antes de la tragedia.
La organización Conduciendo a Conciencia, formada por familiares y sobrevivientes, sostiene ese trabajo y usa la música como una de sus principales herramientas para transmitir el mensaje.
Para este aniversario eligieron el lema "Ser semilla", tomado de la canción 8 de octubre, escrita por León Gieco con música de Luis Alberto Spinetta. La idea resume el espíritu que los familiares buscaron darle a estos 20 años: transformar el dolor y la memoria en acciones concretas.
Música, memoria y solidaridad
Este jueves se realizará un festival en el Teatro Ópera con la participación de León Gieco, Los Auténticos Decadentes, Hilda Lizarazu, Iván Noble, Eruca Sativa y otros artistas.
Lo recaudado será destinado a escuelas de Chaco, Jujuy, Salta y Santiago del Estero. También habrá voluntarios recibiendo alimentos no perecederos, abrigos, herramientas de trabajo rural y útiles escolares.
"De alguna manera es la continuación de la tarea solidaria y comunitaria que estaban haciendo los chicos cuando realizaron ese último viaje al Chaco", explicó Diego Molina, vocero de Conduciendo a Conciencia.
A 20 años de aquel choque en la Ruta 11, el recuerdo de los diez integrantes del Colegio Ecos que murieron en la tragedia sigue ligado a una consigna que trascendió aquel viaje: que la memoria también pueda convertirse en solidaridad y conciencia para evitar nuevas tragedias en las rutas.
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