A 15 años de su muerte, la cámara que retrató la historia de Posadas
El fotógrafo que inmortalizó con su lente los momentos clave de la capital misionera dejó un legado imborrable. ¿Qué secretos guardaba su archivo?
El emblemático fotógrafo Miguel Ángel Cabral, que con su inseparable cámara registró buena parte de la historia de Posadas, falleció a las 6:15 del martes 30 de agosto de 2011, a los 77 años, tras varios años de soportar una penosa enfermedad. Cabral padecía mal de Parkinson, que lo dejó en silla de ruedas y lo mantuvo internado 24 días en la sala de cuidados intensivos del hospital Ramón Madariaga, a raíz de una complicación hemorrágica cerebral.
Don Miguel Ángel se crió junto a sus cuatro hermanos en su casa de la Bajada Vieja, que años atrás desembocaba en el río Paraná y era la puerta de acceso a la ciudad desde el puerto.
Según él mismo se encargó de relatar una infinidad de veces, comenzó a trabajar a los diez años como ayudante de don Genaro, fotógrafo de la Casa de Gobierno, de quien aprendió los secretos del oficio, incluyendo el revelado y la técnica del preparado de magnesio que se utilizaba como flash.
Con el tiempo, la profesión lo llevó por todos los rincones de la provincia: registró actos políticos como fotógrafo oficial de la Gobernación, hasta 1955, y fotografió, entre otros acontecimientos, las primeras ediciones del Festival del Litoral y de la Fiesta de la Yerba Mate.