A 11 años de la muerte de Thiago Quipildor: el caso que expuso las fallas del sistema de acogimiento en Salta
Once años después, el caso Thiago Quipildor sigue doliendo. ¿Qué falló en el sistema de acogimiento que debía protegerlo?
El 8 de julio de 2015, Salta quedó conmocionada por la muerte de Thiago Quipildor, un niño de cuatro años que fue entregado a una familia de acogimiento. Lo que debía ser un refugio se convirtió en una pesadilla de maltrato y abandono.
Hay crímenes que trascienden una condena y quedan grabados en la memoria colectiva. En Salta, el de Thiago Quipildor es uno de ellos: su muerte expuso una cadena de violencia, abandono y desprotección que conmocionó a toda la provincia.
A once años de aquel hecho, su historia sigue siendo una de las heridas más profundas del sistema judicial salteño. No solo por la brutalidad de lo ocurrido, sino porque obligó a revisar cómo funcionaban los mecanismos estatales destinados a proteger a niños en situación de vulnerabilidad.
Un hogar que debía protegerlo
Thiago había sido incorporado a un sistema de acogimiento para recibir cuidados y contención. Sin embargo, durante el juicio quedó acreditado que sufrió un prolongado proceso de maltrato físico, abandono y desnutrición mientras estaba bajo la responsabilidad de Patricia Alejandra Sánchez y Víctor Marcelo Senise.
Las pericias del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) revelaron un dato estremecedor: el cuerpo del pequeño presentaba 276 lesiones de distinta antigüedad. Vecinos también declararon sobre reiteradas situaciones de violencia.
Un testimonio que conmovió al tribunal
Uno de los momentos más impactantes del juicio fue la declaración de Magalí, la hermana de Thiago, mediante Cámara Gesell. Su relato permitió reconstruir parte de los últimos momentos de vida del niño y fue considerado una prueba relevante.
También fue determinante el testimonio de la abuela, Ofelia Molina, quien recordó el estado en que encontró a su nieto: “Tenía el cuerpo hecho pedazos, me lo mataron de hambre, de necesidad”, expresó durante el juicio. Sus palabras resumieron el dolor de una familia atravesada por una tragedia.
La condena
En 2017, la Justicia condenó a prisión perpetua a Patricia Alejandra Sánchez y Víctor Marcelo Senise por el crimen del pequeño. La sentencia puso fin al proceso judicial, pero no al impacto social.
El expediente se transformó en uno de los antecedentes más importantes en materia de protección de la niñez en Salta y generó un fuerte debate sobre los controles del sistema de acogimiento y el rol de los organismos estatales encargados de garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes, según informó Informatesalta.
Un caso que sigue interpelando a la sociedad
Más de una década después, el nombre de Thiago Quipildor continúa siendo recordado como símbolo de una tragedia que pudo haberse evitado. Su historia dejó al descubierto la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, supervisión y acompañamiento de los niños bajo medidas de protección del Estado.