95 kayaks cruzaron al Ñacunday y el río les tenía una sorpresa para el regreso
Remaron 26 kilómetros, cruzaron al Ñacunday y llegaron justo: al día siguiente la Prefectura prohibió navegar. Qué pasó con el río y con Itaipú.
La quinta edición de la Travesía Internacional de Kayaks por el río Paraná volvió a poner a Puerto Esperanza en el mapa del deporte náutico: 95 palistas completaron un recorrido de 26 kilómetros que unió Puerto Libertad con Puerto Helvecia, con un paso por aguas paraguayas incluido.
La cita, organizada por el grupo Amarillentos del Kayak, se encastró este año en los festejos por el centenario de la localidad misionera y reunió a navegantes de siete provincias argentinas —Río Negro, Entre Ríos, Formosa, Chaco, Buenos Aires, Corrientes y Misiones— además de representantes del país vecino. La mayoría ya conocía el trayecto de ediciones anteriores.
Del caburé al asado a la estaca
La largada se produjo a las 9.45 del domingo, después del desayuno misionero de rigor: caburé con mate cocido. Los palistas remontaron el Paraná, entraron al salto del Ñacunday —ya en territorio paraguayo— y llegaron a destino cerca de las 12.30.
En Puerto Helvecia los esperaba la logística de siempre: una picada para recibir a las familias y, más tarde, un asado a la estaca. Durante el almuerzo se entregaron los reconocimientos bautizados “Guardianes del Ñacunday” y se sorteó merchandising entre participantes y colaboradores.
La distinción alcanzó a la Prefectura Naval Argentina, la Armada de Paraguay, Salud Pública de Puerto Esperanza —que dispuso una ambulancia para la jornada—, la Municipalidad de Puerto Libertad, que cedió el Parque Acuático Uruguaí para el acampe, y los Bomberos Voluntarios locales, entre otros. El cierre musical estuvo a cargo del arpista Tomasito.
Una ventana de calma antes del temporal
El clima fue un aliado inesperado. Según coincidieron organizadores y participantes, el temporal les dio una tregua justo durante el domingo y recién volvió con fuerza por la noche. La consecuencia fue inmediata: Itaipú liberó compuertas y al día siguiente se cerraron los puertos, con la Prefectura prohibiendo la navegación.
El coordinador de Amarillentos del Kayak, César Radke, puso el acento en lo que el evento construye más allá de la competencia: “Las acciones que realizamos como grupo apuntan a fomentar el desarrollo y crecimiento de la travesía, fundamentalmente la confraternización con nuestros hermanos paraguayos. Cuidamos este magnífico atractivo generando conciencia sobre el cuidado medioambiental de nuestra casa común, compartiendo en este caso historias y culturas comunes”.
“Fuimos bendecidos por el clima el domingo, ya que el temporal nos dio una tregua durante el día y volvió a llover copiosamente durante la noche”, completaron desde la organización.
