72 choferes esperan subirse a Grupo MR y el Municipio les juega una carta inesperada
¿Quién les pagará el sueldo a los 72 choferes que esperan entrar a Grupo MR si la prórroga de 18 meses avanza? El Municipio todavía no dio respuestas y la paciencia se agota.
Los 72 choferes que todavía no fueron incorporados a Grupo MR siguen sin respuestas claras del Municipio de Comodoro Rivadavia, mientras el Ejecutivo avanza con un proyecto que podría cambiarles el futuro laboral de un plumazo.
El conflicto se desató después de que los trabajadores, que se desempeñaban en Patagonia Argentina, se enteraran de que el municipio presentó una iniciativa para otorgarle una prórroga de 18 meses a Grupo MR con el fin de completar las unidades que faltan para alcanzar la cantidad establecida en el pliego. Esa extensión, según advierten, podría dejarlos en el limbo durante un año y medio.
Andrés Vargas e Ignacio Albornoz encabezaron una conferencia de prensa en la que cuestionaron la falta de respuestas oficiales. “Nosotros desde el 10 de septiembre venimos insistiendo al Municipio para que se presente, se acerque a nosotros y nos explique la situación que está pasando en Comodoro con el tema del transporte. Hasta el día de hoy no aparecieron y ahora nos aparece que van a dar una prórroga de 18 meses sin aclarar primero a nosotros”, plantearon.
Un futuro que pende de un hilo
El grupo de trabajadores tenía previsto comenzar a trabajar en Grupo MR a partir del 1 de noviembre, y hasta el 31 de octubre Patagonia Argentina continuaría pagándoles los salarios. “Nosotros a partir del primero de noviembre ya teníamos que estar trabajando en la empresa MR”, recordaron, y explicaron que el esquema original preveía que los choferes se incorporaran a medida que llegaran las unidades restantes.
El compromiso inicial contemplaba la incorporación de 95 unidades y luego las restantes hasta completar las 121 del pliego. “Siempre estuvo el compromiso porque la cuenta da redonda. Son 95 unidades, quedan 26, tienen que pasar 74, somos 72 los que estamos afuera. Entonces la cuenta era redonda, o sea, entrábamos todos”, detallaron.
La posible prórroga de 18 meses es lo que más intranquilidad genera. Si se aprueba, los choferes podrían quedar sin una definición sobre quién les pagará el sueldo durante ese período. “Si tenemos que esperar, esperamos. No hay ningún problema, esperamos. Lo que no queremos perder es la continuidad laboral”, remarcaron.
El reclamo: salarios garantizados
Los trabajadores advirtieron que una eventual desvinculación también les haría perder antigüedad, obra social y aportes. “Perdemos la antigüedad, perdemos la obra social hasta que buscamos trabajo, perdemos los aportes. Entonces, eso es lo que nosotros no queremos”, expresaron. Por eso exigen que, aun si la incorporación se demora un año y medio o más, se establezca quién mantendrá el pago de los salarios y bajo qué esquema continuará la relación laboral.
La preocupación también alcanza a las familias. “Detrás de todo esto hay familias. Mucha gente que necesita la obra social por distintas enfermedades de los hijos o ellos mismos. Entonces no podemos quedarnos sin trabajo”, sostuvieron. En ese sentido, remarcaron el difícil contexto laboral de la ciudad y pidieron no convertirse en nuevos desocupados por una situación que, según consideran, no provocaron.
Los representantes de los choferes aseguraron que no fueron convocados por el Municipio para analizar alternativas antes de que se conociera el proyecto de prórroga. “Nosotros queremos saber quién se va a hacer cargo estos 18 meses, en caso de que se apruebe. Estos 18 meses, quién nos va a pagar el sueldo”, insistieron.
Además, informaron que mantuvieron una reunión con Maximiliano Sampaoli, quien les habría indicado que volverían a encontrarse la próxima semana para analizar las novedades. A partir de ese encuentro definirán los próximos pasos y no descartaron medidas de fuerza con el acompañamiento del gremio y otros trabajadores.
“Estamos ya cansados de esperar”, resumieron. Y cerraron con un pedido directo: “Lo único que pedimos es que Othar salga, se junte con nosotros y nos diga: ‘Bueno, muchachos, vamos a reunirnos, vamos a buscar una solución’. Nada más. Y quién se va a hacer cargo, que nos diga quién nos va a pagar durante este tiempo”.