61.700 anotados y 2.500 casas en marcha: el dato del IPV que nadie mira
Hay 61.700 anotados para una casa del IPV, pero el organismo tiene 2.500 viviendas en obra y solo 760 terminadas. El detalle que cambia todo para los inscriptos: no todos pasan por el mismo mecanismo.
El Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) tiene 61.700 personas inscriptas esperando una casa y, al mismo tiempo, 2.500 viviendas en construcción repartidas por toda la provincia. El interventor del organismo, Hugo Cabral, dio los números en diálogo con LV12 y explicó cómo se define quién se queda con cada unidad.
Según detalló, en el último año se logró reactivar las obras: de ese total, 760 viviendas ya están terminadas y el resto sigue en ejecución. Los proyectos están distribuidos en Burruyacu, Río Seco, Los Bulacios, La Cocha, Bella Vista, Simoca, Aguilares, Arcadia, Soldado Maldonado y García Fernández, además de trabajos en San Miguel de Tucumán y el Procrear del sur de la capital.
Las obras más avanzadas
Cabral señaló que Burruyacu y Río Seco son dos de los emprendimientos más adelantados y podrían quedar listos en los próximos meses, con diciembre como fecha estimada. En esos casos, los futuros adjudicatarios ya están definidos.
El mecanismo, aclaró, no es igual en todos los proyectos. En algunos los beneficiarios ya fueron establecidos, mientras que en otros será necesario un sorteo público previo. Para Balcarce 2.500, por ejemplo, el IPV hará un llamado para actualizar los datos de los inscriptos y después convocará al sorteo. El procedimiento incluye la actualización de la información, la publicación de un padrón provisorio y un plazo para presentar impugnaciones antes de la instancia pública.
Cómo anotarse y qué tener en cuenta
Quienes todavía no figuran en el registro pueden hacer una inscripción general a través de la página web del IPV. El trámite es gratuito y consiste en completar una declaración jurada con los datos que pide el organismo.
Eso sí: la inscripción general no garantiza la adjudicación automática de una vivienda. Cuando una obra está por terminar, el IPV actualiza los datos de los postulantes y fija las condiciones específicas para avanzar con la entrega.
La cuenta que no cierra
Cabral planteó que Tucumán debería alcanzar un ritmo de construcción de aproximadamente 5.000 viviendas por año para avanzar sobre el déficit habitacional acumulado, más del doble de lo que se está edificando hoy.
Además, confirmó que continúa la construcción del Procrear Tucumán, cuya primera etapa contempla 573 viviendas. Luego se avanzará con nuevas etapas hasta completar las 3.000 previstas.