La reválida de guardavidas en el Limay dejó un saldo que habla del nivel de los profesionales que cuidarán las playas neuquinas: de los 460 que se presentaron, casi todos superaron las tres etapas, pero hubo una excepción que quedó afuera. Además, ya está definido el operativo que se desplegará en los balnearios durante la temporada.
El río Limay fue escenario de una de las jornadas más exigentes del año para los profesionales del salvamento. En el balneario Valentina Brun de Duclot, 460 guardavidas se sometieron a la reválida anual que organiza la Municipalidad de Neuquén, una evaluación en aguas abiertas que combina técnica, resistencia física y capacidad de reacción.
El frío y el viento marcaron la mañana, pero no impidieron que la prueba se completara. Del total de participantes, solo una persona no logró aprobar. Otros profesionales, que presentaron certificados médicos, tendrán una nueva oportunidad en una fecha próxima.
Una prueba dividida en tres etapas
El subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, explicó que la reválida tiene un nivel de dificultad elevado y se estructura en tres instancias. “Es una reválida muy importante para nosotros, muy difícil técnicamente, que se desarrolla en tres etapas”, señaló el funcionario.
La primera etapa consiste en un descenso nadando unos 600 metros por el río. Después llega el turno de una práctica de salvamento y, por último, una evaluación de reanimación cardiopulmonar (RCP) coordinada por la Cruz Roja Argentina.
Las condiciones climáticas no fueron las mejores, algo que Baggio reconoció sin vueltas: “El día no era de los más lindos, arrancó muy frío y después hubo mucho viento. Sin embargo, en esas condiciones la prueba se lleva adelante”.
Un sello de calidad para la temporada
Para el subsecretario, uno de los valores centrales de esta evaluación es su carácter público. “El carácter público de la prueba es lo que nos da absoluta garantía de que los profesionales guardavidas que contrata el municipio y que trabajan en nuestros balnearios y zonas cubiertas son de altísimo nivel”, remarcó.
La convocatoria no se limita a la capital neuquina. Guardavidas de otras localidades y ciudades vecinas también viajan a rendir, y esas jurisdicciones reconocen la validez de la evaluación que se toma en Neuquén.
El operativo que se viene
De cara a la temporada de verano, la ciudad contará con 163 guardavidas para cubrir balnearios y zonas de riesgo. El equipo se complementa con un despliegue náutico que incluye motos de agua, embarcaciones semirrígidas y cuatriciclos.
Baggio destacó la experiencia acumulada en las últimas temporadas y el nivel alcanzado en las tareas de prevención y salvamento. También hizo hincapié en el sistema de inscripción online que funciona desde hace dos años a través de Muni Express, la plataforma municipal que agiliza el trámite, elimina el papel y reduce los tiempos de registro.
El acompañamiento de la Cruz Roja Argentina, presente desde el inicio del proceso en la capacitación y evaluación de RCP, junto con la colaboración de la Escuela de Guardavidas de Neuquén en el control y cronometraje y de la Asociación de Guardavidas de Neuquén, completa un esquema que apunta a garantizar que quienes cuiden a vecinos y visitantes estén a la altura de lo que exige el verano.