45 incendios en un día y un pedido desesperado: Bomberos de San Juan pide terminar con las quemas de pastizales
El viento Zonda multiplicó los incendios de pastizales en San Juan. Bomberos atendió 45 emergencias, hubo pérdidas totales en Pocito y Médano de Oro, y el jefe del cuerpo pide conciencia para evitar nuevas tragedias. ¿Qué pasará con los responsables?
La Dirección de Bomberos de San Juan tuvo una jornada récord: 45 intervenciones por incendios de pastizales, impulsados por el viento Zonda. El jefe del cuerpo, Marcelo Ligorria, lanzó un pedido urgente a la población para que abandone estas prácticas que ponen en riesgo vidas y viviendas.
“Hay que concientizar a la gente de San Juan que no debemos iniciar este tipo de quemas de pastizales porque tenemos a la vista las consecuencias”, advirtió el comisario general en diálogo con Radio Sarmiento. Y fue más allá: “La gente como que no toma conciencia de que comienza con una quema de pastizales y puede terminar con la vida humana o con la pérdida de viviendas”.
El balance oficial de la jornada marcó 45 intervenciones en toda la provincia. La zona este fue una de las más complicadas: en Caucete se registraron unas 12 salidas, todas por incendios de pastizales. También hubo despliegues importantes en San Martín y en la zona de Capital, pero el foco más difícil de controlar estuvo en la calle Alfonso XIII, entre calles 11 y 12, en Pocito, donde las llamas se expandían hacia todos los puntos cardinales por la violencia de las ráfagas.
Sin víctimas, pero con pérdidas totales
A pesar de la magnitud del fuego, no hubo que lamentar víctimas fatales ni heridos entre la población, y todo el personal que trabajó en los siniestros resultó ileso. “Gracias a la colaboración de todo el trabajo de bombero, voluntario, no tenemos que lamentar ninguna vida humana”, destacó Ligorria.
La contracara fue el daño material. En Pocito y Médano de Oro, el fuego avanzó rápido sobre viviendas y provocó pérdidas totales en varias propiedades. La propagación se vio favorecida por el tipo de construcciones de la zona, muchas precarias, con techos de caña y paredes de adobe o ladrillo, rodeadas de material combustible que aceleró las llamas. “No es lindo pasar por esto a raíz de que una persona sin conciencia y sin pensar prenda un campo para poder limpiarlo”, lamentó el jefe de bomberos.
Un operativo enorme y el riesgo de que el fuego reviva
Para combatir el incendio en Médano de Oro se movilizaron unos 60 efectivos de bomberos, que trabajaron junto a bomberos voluntarios, personal de protección civil y camiones cisterna de gran porte aportados por los municipios. Las tareas más intensas terminaron cerca de las 2:30 de la madrugada, cuando el personal pudo replegarse. Sin embargo, durante el jueves las dotaciones volvieron a la zona para remover cenizas y apagar el humo subterráneo. “Si no los terminamos de extinguir, se vuelven a encender”, explicó Ligorria.
El problema de sancionar a los responsables
La identificación de los que inician los fuegos sigue siendo el principal escollo. La Policía Ecológica hace controles y labra actas de infracción, pero la impunidad se ampara en la dificultad de atrapar a los infractores en el acto. Ligorria describió el problema: “Yo puedo ser propietario de este terreno y digo: yo no he estado, yo no he sido... Es un trabajo complejo”.