42 días sin clases en los preuniversitarios: los padres destrozaron el plan de la UNSJ
La UNSJ presentó ante el juez su plan para recuperar las clases perdidas y los padres lo leyeron línea por línea: lo que encontraron los dejó todavía más indignados. Los números que nadie detalla, en el centro de la pelea.
Los Padres Autoconvocados de los Institutos Preuniversitarios de la UNSJ redoblaron la presión sobre las autoridades universitarias y salieron a cuestionar el Plan Extraordinario de Continuidad y Recuperación Pedagógica que la casa de estudios presentó ante la Justicia Federal. Según sus cuentas, sus hijos llevan 42 jornadas sin actividad escolar sobre 137 días hábiles, lo que equivale al 31% del ciclo lectivo.
A través de un comunicado, el grupo advirtió que la propuesta no alcanza para compensar el tiempo perdido y sostuvo que con apenas 95 días de clases dictados ya es materialmente imposible llegar a los 180 días que exige la normativa. "Mientras la UNSJ presentaba su plan ante el juez, nuestros hijos seguían perdiendo días de clase", dispararon.
Qué dice el plan que la UNSJ llevó a la Justicia
La presentación llegó después de que la Universidad pusiera en manos del juez federal Leopoldo Rago Gallo el plan de recuperación, elaborado en respuesta a una medida cautelar dictada tras el amparo que impulsaron las propias familias. El objetivo del reclamo judicial era garantizar la continuidad y la finalización del año en los tres institutos preuniversitarios.
Para los padres, sin embargo, la propuesta no incorpora medidas extraordinarias capaces de compensar el tiempo perdido. Señalaron que buena parte de las acciones enumeradas —clases de consulta, seguimiento de alumnos, aulas virtuales, talleres y salidas educativas— ya formaban parte de la rutina habitual de las escuelas.
También apuntaron contra un punto que consideran central: las herramientas virtuales no se usaron para reemplazar las clases suspendidas durante los paros. Desde su lectura, la reorganización no devuelve jornadas ni horas, sino que prioriza contenidos para que entren en el tiempo que queda hasta el cierre del ciclo.
"En lugar de recuperar tiempo, recorta contenidos para que entren en las semanas que quedan. Eso no es recuperar: es achicar", expresaron los representantes de las familias, que insisten en la necesidad de saber con precisión qué aprendizajes quedaron pendientes.
Los propios documentos de las escuelas, en la mira
Los padres también se apoyaron en los papeles que presentaron los establecimientos, donde se mencionan docentes atrasados con sus programas, estudiantes que adeudan materias y asignaturas que no hicieron prácticas de laboratorio durante el año.
El punto que remarcan es que ninguna de las tres escuelas detalló la cantidad exacta de días y horas de clase perdidos, pese a que las instituciones cuentan con registros de asistencia y actividad.
El pedido concreto: números por curso y por materia
Uno de los reclamos centrales del grupo es que la UNSJ publique esa información de manera desagregada, por curso y por materia. Consideran que esos datos son indispensables para medir el alcance real de las interrupciones y para determinar si las medidas anunciadas permitirán recuperar los contenidos afectados.
En ese marco, señalaron que la Universidad, en su rol de empleadora de los docentes, tiene herramientas para evitar que los preuniversitarios queden expuestos a las consecuencias de los conflictos salariales. Entre las alternativas que mencionaron aparecen la organización de servicios mínimos, los acuerdos con los gremios y la incorporación de jornadas adicionales de clases.
Los representantes de las familias también marcaron lo que consideran una contradicción en la postura institucional: según indicaron, el mismo día en que la UNSJ pidió a la Cámara de Apelaciones que anulara la orden judicial, la Universidad aseguró que estaba cumpliendo con lo dispuesto "en tiempo y forma".
Qué contemplan las propuestas de los tres colegios
La presentación de los planes de recuperación había sido uno de los pasos exigidos por la Justicia Federal para garantizar la continuidad pedagógica. Las propuestas de la Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento, la Escuela de Comercio Libertador General San Martín y el Colegio Central Universitario Mariano Moreno contemplan distintas estrategias para reorganizar el calendario, reforzar las consultas y acompañar a los estudiantes.
"Defendemos el derecho de nuestros hijos a aprender"
Pese a las críticas, los Padres Autoconvocados aclararon que su reclamo no está dirigido contra la universidad pública ni contra los pedidos salariales de los docentes. Aseguraron que el objetivo es garantizar el derecho de los estudiantes a recibir educación y evitar que las interrupciones vuelvan a repetirse.
En ese sentido, exigieron un plan concreto, con fechas definidas y medidas que permitan recuperar los días, las horas y los contenidos que quedaron pendientes. Además, anticiparon que continuarán con las acciones judiciales para que la situación no se repita durante el próximo ciclo lectivo.
El conflicto se mantiene así en dos planos: por un lado, el reclamo docente por mejores salarios y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y, por otro, la exigencia de las familias para que las interrupciones no terminen afectando la formación de sus hijos.
Mientras la UNSJ ya presentó sus propuestas ante la Justicia, los padres sostienen que todavía falta una respuesta central: determinar cuánto tiempo de enseñanza se perdió efectivamente y de qué manera se compensará.