40 años sin Borges: la muestra que te mete en su cabeza (y en su pieza)
Entrá a la habitación de Borges, mirá sus manuscritos y escuchá sus palabras: la muestra en el Recoleta que te hace sentir al genio más cerca que nunca.
A cuatro décadas de su muerte, el Centro Cultural Recoleta abrió una exposición que promete algo más que repasar su obra: meter al visitante en la cabeza (y hasta en la habitación) del genio ciego. Con entrada libre y gratuita, ‘Borges: ecos de un nombre’ invita a redescubrir al escritor desde una perspectiva íntima y actual.
¿Quién es Borges para nosotros hoy?
La muestra, curada por Rodrigo Alonso, Daniel Fischer y Maximiliano Tomas, ocupa la Sala Cronopios. Allí no solo hay manuscritos, primeras ediciones y fotografías impactantes: también se exhiben objetos personales y una recreación exacta de su dormitorio en el departamento de Plaza San Martín, donde vivió casi toda su vida.
Pero el eje no es el Borges histórico. La propuesta se concentra en pensar quién es hoy para nosotros, antes de indagar en quién fue. Los organizadores saben que su nombre, más célebre que leído, más influyente que vendido, tiene tantos ecos que resulta casi imposible abarcarlos todos.
De la familia a la filosofía: todo lo que cabe en una semblanza
Los orígenes, la conflictuada vida sexual y amorosa, la pasión por la lectura, la filosofía y la literatura fantástica. Todo eso está presente en el recorrido, que traza una semblanza del escritor que fue perdiendo la vista, pero nunca la inteligencia, el talento ni el sentido del humor.
Desde su muerte, el 14 de junio de 1986, a los 86 años, los ecos de su obra se convirtieron en palabras mágicas para el mundo literario. Y la muestra recoge esa resonancia con valiosa memorabilia que incluye desde primeras ediciones hasta objetos cotidianos.
La reflexión de Borges sobre la inmortalidad
En una entrevista de 1973 con Fernando Flores Maio, actual vicepresidente de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges, el escritor confesó: “Le tengo miedo a la inmortalidad del alma porque estoy cansado de ser Borges, porque estoy cansado de ‘ser’”. Y agregó: “Ahora, desde luego, si yo después de la muerte corporal me encontrara en otro estado, en una vida totalmente distinta, no me importaría. Pero como la identidad consiste en la memoria siquiera parcial del pasado, no sé si sería yo o sería otro”.
La exposición estará abierta al público con entrada gratuita, invitando a sumergirse en el universo de uno de los escritores más influyentes de la literatura argentina y universal.

