40 años de arte callejero: el programa que transformó las paredes de Paraná en un museo a cielo abierto
El programa Todas las Manos celebró sus 40 años con un homenaje en el Museo de la Ciudad. ¿Qué artistas fueron reconocidos y qué papel jugaron los murales en la identidad de Paraná?
Hay programas que pintan paredes. Este, en cambio, convirtió los muros de Paraná en un libro abierto de su propia historia. El proyecto municipal Todas las Manos acaba de soplar 40 velas, y no lo hizo en silencio: este martes, el Museo de la Ciudad fue el escenario elegido para homenajear a quienes, con pincel y andamio, dejaron su marca en el paisaje urbano.
Lo que comenzó como una iniciativa para embellecer rincones se transformó en un archivo visual de la identidad entrerriana. A lo largo de cuatro décadas, el Municipio fue sumando murales en distintos barrios, con imágenes que recuperan personajes, acontecimientos y relatos que definen a la capital provincial.
¿Qué hace especial a Todas las Manos?
El programa no solo intervino paredes de espacios públicos: también logró que vecinos cedieran sus fachadas privadas para que los artistas dejaran volar la imaginación. Así, el recorrido diario de los paranaenses se tiñó de colores, formas y mensajes que cuentan la ciudad desde otra perspectiva.
“A veces con visiones futuristas de la ciudad que queríamos”, reconoció el secretario de Educación, Cultura y Convivencia Ciudadana, Rubén Clavenzani, al repasar la trayectoria del proyecto. El funcionario aprovechó la ocasión para recordar a algunos de los nombres propios que marcaron esta historia: Celia Schneider, Carlitos Asaín, el Negro Medrano y Peterson, este último uno de los pioneros.
Un reconocimiento que mira al futuro
El agasajo en el Museo de la Ciudad no fue casual. Según la directora de Museos y Patrimonio Histórico, Gisela Bahler, el lugar elegido permitió reunir y mostrar el recorrido de estas cuatro décadas. “Los murales han embellecido los espacios, y le han puesto contenido histórico con relatos de la historia e identidades de la ciudad”, sostuvo.
Lejos de ser un capítulo cerrado, Todas las Manos sigue activo. El programa continúa sumando obras al paisaje urbano, demostrando que el arte callejero no es una moda pasajera, sino una forma de construir memoria colectiva. Mientras tanto, las paredes de Paraná siguen hablando, contando historias que ni el tiempo ni la lluvia pueden borrar.