37 estudiantes de Neuquén están a un paso de conocer la fábrica de Ford: qué les falta
La salida está a la vuelta de la esquina y ya tienen los pasajes y la mitad del alojamiento, pero la cuenta no cierra: a la comunidad educativa le falta cubrir una parte del presupuesto y el reloj corre. La escuela apela a la solidaridad de los neuquinos para que los chicos no se queden con las valijas armadas.
Un grupo de 37 alumnos de sexto año de la EPET 17 de Neuquén tiene todo listo para subirse al avión el próximo lunes rumbo a Buenos Aires. El objetivo: recorrer la planta de Ford en General Pacheco, una fábrica de cajas de cambio en Bella Vista y otros espacios ligados a la especialidad automotriz que estudian. Solo les falta un empujón económico para cerrar la cuenta.
La movida la armaron los propios chicos junto a sus docentes desde mitad de año. Patricio Fontenla, maestro de enseñanza práctica de Autotrónica, contó en diálogo con AM Cumbre que la experiencia es especialmente valiosa porque muchos de los estudiantes ya dieron sus primeros pasos en el mundo laboral a través de pasantías.
Qué van a conocer en Buenos Aires
El itinerario combina lo técnico con lo turístico. Además de meterse en el corazón de la industria automotriz, los jóvenes pisarán lugares emblemáticos de la Capital: el Museo del Automóvil Club Argentino, el Obelisco y la Casa Rosada.
Para varios será la primera vez en la ciudad y, para algunos, también el primer viaje en avión. La comitiva la completan cuatro profesores, la preceptora de los dos cursos y una mamá: 43 personas en total entre alumnos y adultos.
La salida tiene que ver con lo que trabajan en el taller. En Autotrónica, Fontenla les enseña la aplicación de la electrónica al automóvil, una especialidad que crece a medida que los vehículos suman sistemas y tecnologías. Ver de cerca cómo funciona una fábrica les permite entender cómo se aplican esos conocimientos en el ámbito productivo y empezar a imaginar su futuro laboral y educativo cuando terminen la secundaria.
Bingos, pollos y sorteos: cómo juntaron la plata
Para financiar el viaje, la comunidad educativa se puso manos a la obra con actividades solidarias: bingos, venta de pollos, sorteos y otras iniciativas. El esfuerzo rindió: ya pagaron los pasajes de avión de ida y vuelta, el transporte terrestre en Buenos Aires y la mitad del alojamiento.
Lo que falta es completar el pago del hospedaje y cubrir los almuerzos y otros gastos que puedan aparecer durante la estadía, como traslados adicionales. Según detalló el docente, ya reunieron alrededor del 70% de los fondos necesarios. El problema es el reloj: la fecha de partida está encima.
El monto estimado para cerrar los gastos pendientes ronda los 15 o 16 millones de pesos. Por eso la escuela salió a buscar más colaboraciones, tanto de particulares como de empresas privadas y organismos públicos.
Una escuela técnica con equipamiento propio
La EPET 17 dicta los talleres del ciclo superior en un anexo del barrio Gregorio Álvarez, en un espacio que antes funcionaba como obrador del barrio. Allí trabajan los estudiantes de cuarto, quinto y sexto año. El establecimiento cuenta con equipamiento para las prácticas, entre ellos un elevador para vehículos y distintas herramientas. Fontenla también valoró las donaciones de materiales didácticos que hacen empresas y agencias.
Cómo colaborar
Quienes quieran ayudar a que los chicos concreten el viaje pueden transferir al alias bingo.epet17, habilitado por una docente de la escuela que también es mamá de una de las estudiantes que viaja. La cuenta está a nombre de Claudia Arrieta.
Después de meses de esfuerzo, los estudiantes están a muy poco de cumplir el objetivo. Lo que falta es el acompañamiento de la comunidad para transformar el viaje en una experiencia de aprendizaje y crecimiento personal, y para que estos futuros técnicos conozcan de cerca la industria en la que quieren desarrollarse.