310 kilos bajo tierra en una finca de Belén: la tesis que divide a los fiscales
310 kilos de cocaína en cofres soldados dentro de tanques de combustible, en una finca de Belén. Ese allanamiento es la prueba que un fiscal esgrime contra la tesis del simple tránsito, mientras otro juez relativiza el rol de Catamarca en la ruta de la droga.
Catamarca dejó de ser un punto de tránsito en el mapa del narcotráfico. Según una investigación periodística, la provincia funciona hoy como una estructura de acopio y "enfriamiento" de cargamentos que bajan desde Bolivia, abastecen el consumo local y alimentan el corredor hacia Cuyo y Chile.
El mecanismo es simple y aceitado: cuando las organizaciones detectan la cercanía de las fuerzas de seguridad, esconden la mercadería en fincas, galpones o viviendas periféricas. Esperan que los controles aflojen y retoman la marcha. Una parte queda en el narcomenudeo local; el grueso sigue viaje hacia Mendoza para cruzar a Chile y salir por el Pacífico.
La Ruta 38, columna vertebral del corredor
La Ruta Nacional 38 nace en Córdoba, atraviesa La Rioja, cruza el Valle Central catamarqueño y empalma en Tucumán con la Ruta Nacional 9 hacia la frontera boliviana. La cuenca andina provee la cocaína y los límites con Paraguay la marihuana. El juez federal de Catamarca, Miguel Ángel Contreras, define ese trazado como un itinerario "casi forzoso".
Pasados los controles de Gendarmería entre la 9 y la 38, la droga llega al límite entre Tucumán y Catamarca. La Cuesta del Totoral es el paso obligado: un paisaje de yungas y precipicio verde por el que igual circulan sin pausa camiones y colectivos de larga distancia que conectan el norte con Cuyo y el centro del país.
Para cubrir el vacío operativo de 83 kilómetros entre Huacra y El Portezuelo, en 2019 se instaló el retén de La Viña, a 55 kilómetros de la capital. Desde entonces, la curva de decomisos no dejó de subir.
44 procedimientos y un récord en diciembre de 2025
Un relevamiento de publicaciones locales, elaborado a partir de partes oficiales de la Policía de Catamarca y de Gendarmería Nacional, contabilizó 44 procedimientos con hallazgo de droga entre enero de 2024 y septiembre de 2026. De ese total, 34 (el 77,3%) se concentraron sobre el corredor de la 38.
La cronología marca un quiebre: entre enero de 2024 y octubre de 2025 el promedio era de cero a dos operativos mensuales, con el impacto puntual de la ambulancia con 54 kilos de cocaína en agosto de 2024. Entre noviembre de 2025 y febrero de 2026 la actividad se disparó hasta cuatro procedimientos por mes. Diciembre de 2025 fue el pico: más de 82 kilos de cocaína y marihuana secuestrados en 30 días, impulsados por 65,8 kilos en un tour de compras y 13 kilos en La Viña.
Desde marzo de 2026 la frecuencia se estabilizó en uno o dos casos mensuales, pero con cargamentos grandes: 29,3 kilos acumulados en febrero y 53 kilos hallados el 2 de septiembre en La Merced, escondidos dentro de peluches de carpincho bañados en grasa y jabón líquido.
El puesto de La Viña concentró el 29,4% de los operativos sobre la 38 (10 casos), con hallazgos que van desde bultos disimulados con yerba y paquetes adheridos con cinta hasta 13 kilos de cannabis en un ómnibus que involucró a un policía provincial. En Valle Viejo, el retén de El Portezuelo acumula el 50% de los decomisos de esa arteria (17 casos).
Allí, en agosto de 2024, fue interceptada una ambulancia proveniente de Salta con 54 kilos de cocaína. Aunque simulaba un traslado sanitario interprovincial, fuentes de la investigación señalaron que el itinerario real incluía una escala previa en una finca del Valle Central para enfriar la carga antes de seguir hacia Cuyo.
El 11,8% restante se reparte entre Huacra, Palo Labrado y Chumbicha, donde a fines de febrero de 2026 una pasajera boliviana terminó hospitalizada tras la rotura de las cápsulas de cocaína que llevaba en el cuerpo.
Mujeres, el eslabón más expuesto
El 70,5% de las intervenciones (31 de 44 casos) ocurrió en transporte público y tours de compras, con 32 detenidos: 17 hombres y 15 mujeres. Ellas absorbieron el 100% de la modalidad "mula" por ingesta o adosado corporal. Salvo un caso de 76 años, promedian casi los 32.
La red de captación quedó documentada en el fallo del juez federal Guillermo Díaz Martínez, que subrogaba en Tucumán. El 26 de febrero de 2026, en Molle Yaco, Gendarmería detuvo a tres jóvenes bolivianas con 198 cápsulas que sumaban 1,97 kilos de cocaína. El magistrado las sobreseyó al declararlas víctimas de trata y bajo estado de necesidad disculpante, tras acreditar pagos asimétricos: a una le ofrecieron 200 dólares y a otra apenas 200 bolivianos, menos de 30 dólares.
Contreras, en cambio, tomó distancia de usar la vulnerabilidad como causal exculpatoria: "No es una modalidad nueva; se usó toda la vida para despertar menos sospechas. Cumplen un rol clave. Veo con preocupación los criterios que permiten verlas con una perspectiva diferente según la persona sea pobre o vulnerable para modular o eludir el castigo. De lo contrario, se valdrán de un montón de gente vulnerable y todo quedará en la nada".
El juez también relativiza que la provincia sea destino final. Puso como ejemplo el transporte interceptado en la Ruta Provincial 33, a la altura de Chañaritos: "Catamarca no tiene todavía bandas con la espalda suficiente como para ser receptoras de grandes cantidades. En cierto modo es un lugar de paso o, a lo sumo, actúa como en el caso del último camión secuestrado con 70 kilos de cocaína y 120 de marihuana: un transporte repartidor que sale del norte y va dejando distintas cantidades a lo largo del recorrido hacia Mendoza". Atribuyó los decomisos a una producción andina que creció 400% y a la incorporación de escáneres, drones y canes.
La réplica: "No somos solo una provincia de paso"
El Ministerio Público Fiscal rechaza la tesis del simple tránsito. Rafael Vehils Ruiz, fiscal ante la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán con jurisdicción sobre Catamarca y por más de una década fiscal general ante el Tribunal Oral Federal catamarqueño, respondió: "Desde ya que no somos solo una provincia de paso. La muestra de que Catamarca se utiliza para enfriamiento y permanencia para consumo de la región es el allanamiento de los más de 300 kilos en un galpón. Por lo general la droga es bombardeada -lanzada desde avionetas-, la cargan en camiones y la llevan a estos lugares para distribuirla".
Su ejemplo es el caso de Las Juntas, en Belén: 310 kilos de cocaína en cofres soldados dentro de tanques plásticos de combustible, en una finca a 22 kilómetros de la Ruta 40. Sobre las mulas, aclaró: "No todo es víctima de trata y la pobreza no es sinónimo de impunidad. Se buscan mujeres porque acceden a la prisión domiciliaria al tener hijos menores".
La fiscal subrogante María Correa define a la provincia como un nodo mixto: "Tránsito, pero también distribución, comercialización y consumo interno. Muchas veces paran en Catamarca, distribuyen a quienes comercializan y continúan a Mendoza o San Juan dejando un porcentaje. Quien sube a un colectivo es la cara visible, pero el éxito es ir detrás de la mula para llegar a quien financia, recluta y se queda con las ganancias".
El fiscal federal de Salta, Ricardo Toranzos, coincide en que la idea de "pasillo" relajó la prevención: "La criminalidad organizada trabaja como una empresa y va amortizando costos propios del traslado: no es un tránsito inerte para el lugar, sino que contamina su recorrido derramando parte del tóxico para seguir pagando logística o utilizando el dinero para buscar impunidad territorial".
Toranzos describió cómo el tráfico esquiva los puestos troncales: "El circuito de Cafayate que baja hacia Santa María, Belén y Londres es un camino cuyo poco tránsito no llama la atención frente al paso de un convoy. Se detectaron vehículos punteros, camiones y motocicletas con buches acondicionados -compartimentos ocultos en los vehículos- en su chasis que viajan simulando ser turistas". Y advirtió sobre la asimetría técnica: "Siempre dije que existe esa imposibilidad de llegar a estar en el mismo modo técnico que utiliza el narcotráfico. Tienen muchísimo dinero; ese dinero que tienen como ventaja, una gran parte la reinvierten en mejorar la técnica de realización como así también en buscar impunidad".
En las inspecciones ya es habitual encontrar paneles de internet satelital en los vehículos interceptados, lo que les garantiza comunicación continua en zonas de alta montaña donde las fuerzas de seguridad no tienen señal.
Cuatro casos que sostienen la hipótesis del acopio
Las advertencias de los fiscales se apoyan en causas con inmuebles acondicionados para guardar la droga. Hay registros de al menos cuatro episodios:
El galpón de Las Juntas (Belén, julio de 2025): 310 kilos de cocaína ocultos en una finca del oeste. La droga bajó por la Puna desde Salta (RP 17 y RP 43) a través de Antofagasta de la Sierra, corredor habitual de la actividad minera, eludiendo retenes para enfriar la carga antes de redistribuirla.
El centro de acopio en calle Caseros (mayo de 2026): 18 kilos de marihuana incautados en una vivienda céntrica de la capital, usada como base intermedia.
El camión repartidor en la Ruta Provincial 33 (agosto de 2026): 70 kilos de cocaína y 120 de marihuana decomisados en Chañaritos (Capayán) bajo la modalidad de flete repartidor interprovincial hacia Cuyo, con descarga de porcentajes para acopio local.
El depósito de Ribera del Valle y Parque Sur (19 de agosto de 2026): 1,75 kilos de cocaína y 8,37 kilos de marihuana secuestrados en la zona sur capitalina, lo que ratifica el escalonamiento del resguardo barrial.
En el este provincial, la incautación de 470 kilos de cocaína en el límite de la Ruta 157 sobre el sur tucumano sostiene como hipótesis el "bombardeo" aéreo sobre salinas y campos abiertos, donde células terrestres recogen las cargas y las aguantan en fincas rurales antes de insertarlas en las rutas troncales, tal como aseguró Vehils Ruiz.
Aunque la persecución penal declara como meta atrapar a los dueños del negocio, las redes se ponen a resguardo gracias a las asimetrías que los propios investigadores reconocen: la ausencia de radarización en el este, la falta de conectividad y tecnología en los caminos secundarios de la montaña y los límites del sistema para avanzar más allá del último eslabón.
Mientras esas herramientas tardan en llegar, Catamarca consolida su rol como base intermedia para abastecer a los grandes centros urbanos del país y sostener el corredor hacia Mendoza y Chile.
La investigación se desarrolló en el marco del Laboratorio de Periodismo RedLab de FOPEA y Google News Initiative.