31 chicos escribieron una novela y ya tienen su primer capítulo en la radio
Treinta y un alumnos, un personaje llamado Iker y diez capítulos escritos en un mes: la novela que salió de un aula de Santiago del Estero y llegó a la radio.
Treinta y un alumnos de 6º "B" del Colegio Intercultural del Estero convirtieron una consigna de clase en un libro: una novela de diez capítulos con portada, contratapa e ilustraciones hechas por una de sus compañeras. El proyecto, que llevó más de un mes de trabajo, se presentó en las instalaciones de Nuevo Diario y Radio LV11.
La profesora de Nivel Primario que acompaña al curso impulsó la idea a partir de la lectura de una novela en el aula. En lugar de quedarse en el análisis, propuso a los chicos imaginar, crear y escribir su propia historia con la participación de los 31 integrantes. Así nació Iker, el personaje que terminó siendo el eje de la narración.
Cómo se construyó la historia
El proceso incluyó varias decisiones colectivas: definir cómo sería el protagonista, elegir su nombre y acordar qué querían contar. Después de una lluvia de ideas, la mayoría se inclinó por un personaje masculino llamado Iker. El libro tiene una portada, diez capítulos y una contratapa; una de las alumnas, que se destaca por sus habilidades artísticas, ilustró cada capítulo y para el final sumaron imágenes fotográficas.
Cada paso fue una construcción compartida en la que los estudiantes pusieron en práctica lo aprendido y exploraron nuevas formas de expresarse.
Qué cuenta la novela
La historia aborda la migración y los cambios que atraviesa un niño cuando su familia debe mudarse por motivos laborales. No se limita a los desplazamientos entre países: también incluye a quienes dejan su provincia o su lugar de origen para empezar de nuevo en otro sitio.
El tema surgió de situaciones que los docentes observan a diario. Los cambios de escuela, las nuevas amistades y la adaptación a un entorno desconocido pueden ser difíciles, sobre todo en la preadolescencia. La profesora explicó que a esa edad los chicos atraviesan transformaciones importantes, empiezan a construir su personalidad y buscan identificarse con los demás. Por eso la historia de Iker pone el foco en lo que muchas veces no se ve: las emociones que los chicos no siempre logran expresar.
"Muchas veces pensamos que el niño se adapta rápido", reflexionó la docente. Sin embargo, detrás de esa aparente adaptación puede haber tristeza, incertidumbre o dificultades para comunicar lo que les pasa. El libro busca abrir una puerta para escuchar esas experiencias y recordar que los más chicos también necesitan tiempo y acompañamiento para procesar los cambios.
De las aulas al multimedio
La visita a Nuevo Diario y Radio LV11 era uno de los momentos más esperados por los estudiantes. La idea de la docente era encontrar un espacio donde pudieran presentar su obra y sentirse escuchados. La directora del establecimiento, Ruth Bochy, gestionó la solicitud para concretar la visita. Mientras esperaban la respuesta, los alumnos estaban ansiosos por saber si tendrían la oportunidad de conocer el medio.
Cuando llegó la confirmación, la alegría fue grande: podrían mostrar su trabajo fuera del aula. Para la profesora, el rol docente es acompañar y orientar, pero también buscar oportunidades para que los estudiantes sean protagonistas de sus propios aprendizajes.
Detrás de Iker hay 31 chicos que aprendieron a crear juntos y que ahora tienen algo propio para contar. Y, sobre todo, una invitación a mirar con más atención las emociones de quienes todavía están aprendiendo a ponerlas en palabras.