300 empleados, 27 años y una frase que quedó grabada: el gigante misionero de los pallets bajó la persiana

El aserradero más grande de Misiones y uno de los mayores productores de pallets del país ya no existe. La Justicia decretó la quiebra y 130 empleados quedaron a la espera de cobrar. Pero la frase que su dueño les dijo a los operarios hace 17 meses todavía retumba.

· 4 min de lectura
300 empleados, 27 años y una frase que quedó grabada: el gigante misionero de los pallets bajó la persiana
300 empleados, 27 años y una frase que quedó grabada: el gigante misionero de los pallets bajó la persiana

La Justicia de Posadas decretó la quiebra de Linor SRL, el mayor fabricante de pallets de Misiones y uno de los más grandes del país. La firma, radicada en Azara, casi sobre el límite con Corrientes, venía arrastrando una crisis terminal que terminó de sellar su suerte.

El Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Nº 8 de Posadas, a cargo de la doctora Adriana Fiori, resolvió la quiebra por el incumplimiento del acuerdo extrajudicial homologado dentro del concurso preventivo de la empresa. Ahora la Justicia avanzará sobre los bienes, las maquinarias, los vehículos, las cuentas bancarias y la documentación para administrar el proceso.

El golpe más duro lo reciben los 130 empleados que todavía esperan cobrar salarios atrasados y eventuales indemnizaciones. La planta llegó a tener 300 trabajadores y producía plataformas de pino para almacenamiento de mercaderías.

Una caída anunciada

La empresa tenía 27 años y su mejor momento lo vivió en la primera década del siglo. Pero la caída del consumo, la baja en las ventas y los conflictos sindicales recurrentes fueron minando su viabilidad hasta el cierre definitivo.

Hace 17 meses, en mayo de 2025, el socio-gerente Juan Carlos Lorenzo reunió a sus empleados para pedirles que siguieran trabajando mientras buscaban una salida a la crisis. La respuesta a un operario que le planteó que sin cobrar era difícil mantener la motivación quedó registrada en un video que se viralizó: “Si no quieren, no laburen, cobrarán cuando esto vaya a remate”.

El efecto dominó en la industria forestal

Linor no es un caso aislado. Según las cámaras que agrupan a los aserraderos de Misiones y Corrientes, APICOFOM y Amayadap, el sector atraviesa una de las peores crisis de su historia y muchas firmas corren riesgo de seguir el mismo camino.

El principal factor es la caída de la construcción, que motoriza el mercado interno de la madera, sumada al desplome del consumo. A eso se agrega que las exportaciones se volvieron inviables para muchos por los altos costos logísticos y un dólar planchado desde hace meses, con una inflación que no baja del 2% mensual.

El mes pasado, ACON Timber, el aserradero más grande y moderno del país, con capitales austríacos y belgas, admitió que el negocio es insostenible con los costos actuales: enviar un contenedor al puerto de Buenos Aires cuesta más que mandar esa misma carga a China, Estados Unidos o España. La planta de ACON Timber opera en Gobernador Virasoro, a solo 45 kilómetros de Azara.

Precariedad y falta de reconversión

Los expertos apuntan además a la escasa incorporación de tecnología, la alta informalidad y la falta de formación empresarial de muchos dueños. A fin del año pasado, el empresario correntino Hermann Karsten sacudió al rubro con declaraciones que primero publicó en redes sociales y después ratificó en entrevistas.

“Son economías que no tienen margen de nada, trabajan, hacen lo que pueden cuando les fue mejor trajeron al primo, al hijo, al sobrino, terminaron la escuela y vinieron a trabajar, es ancestral. Los hijos colaborando con la economía familiar, después se convirtió en una herramienta (permanente)”, sostuvo Karsten, que tiene un aserradero en Santa Rosa y se dedica principalmente a la gestión de cobranza de impuestos para fiscos provinciales y de otros países.

Y agregó: “Se convirtió en sistémico, cuando no hay un control y no hay herramientas esa gente se detiene en el tiempo, tienen más plata en el bolsillo, pero menos ideas en la cabeza, ¿a quiénes les enseñaron a hacer un plan de negocios, previsionar caída en las ventas que todos tenemos a fin de año?”.

Para los especialistas del rubro forestal, los aserraderos chicos y medianos como Linor, con poco acceso al financiamiento necesario para reconvertirse, están en peligro de extinción.

Más para leer

Empezó en un locutorio que le prestó el abuelo y hoy su fábrica de pan no para de crecer
Economía
El Tax Free cambió: cuánto te devuelven ahora según lo que gastaste
Economía
El crudo ya subió 44% y los expertos ya no descartan un barril a u$s140: por qué
Economía
El comercio fronterizo, contra las cuerdas: la medida de Aduana que complica aún más a los negocios de Aguas Blancas y Salvador Mazza
Economía
En Salta, 8 de cada 10 albañiles trabajan sin aportes: el mapa que incomoda al norte
Economía
Venden en la feria de la Costanera y no lo pueden creer: de dónde sale el 70% de sus ingresos
Economía