25 agentes penitenciarios de Tucumán se capacitaron en tiro en El Cadillal
No fue solo puntería: los agentes también pasaron por un filtro psicológico antes de llegar al polígono. Conocé los detalles de la exigente evaluación.
Un total de 25 agentes penitenciarios de distintos complejos penales de la provincia completaron una capacitación intensiva en el uso de armas de fuego, que se desarrolló durante ocho días en el Polígono del predio del Servicio Penitenciario en El Cadillal.
La formación incluyó una instancia teórico-práctica y una evaluación final de tiro, en la que los participantes debieron demostrar precisión y manejo seguro del armamento. Según informaron desde el Servicio Penitenciario, los agentes provienen de las unidades de Villa Urquiza, Concepción y Delfín Gallo.
Evaluación integral
La psicóloga del Servicio Penitenciario, Nadia Gómez, explicó que la capacitación no se limitó a lo técnico. "Esta capacitación forma parte de un proceso que venimos realizando hace ocho días, durante los cuales se hizo una evaluación integral en relación a lo psicológico y actitudinal de los agentes penitenciarios. Los participantes pasaron por una evaluación psicológica durante el cursado, se hicieron entrevistas y ahora se los evalúa en el ámbito del Polígono", detalló.
Por su parte, el agente del DEOP (División Especial de Operaciones Penitenciarias) e instructor del curso, Félix Rojas, dio más precisiones sobre la instancia práctica. "Este día se realizaron prácticas que consistieron en ejercicios estáticos y un cambio de cargador para que ellos puedan controlar la posición y efectividad del disparo. Como exigencia en el examen se les pide que tengan una efectividad de seis de los quince o doce disparos que les toca hacer. Para ello pasaron previamente por una capacitación teórico-práctica de ocho días, en la cual se le dieron conocimientos actualizados sobre el armamento y luego se hicieron prácticas en seco respetando las medidas de seguridad", puntualizó.
La iniciativa busca fortalecer la preparación del personal penitenciario en el manejo de armas, con un enfoque que combina aspectos técnicos, psicológicos y actitudinales.