23 años en la mina: el dato que más le preocupa a este histórico trabajador de la puna
¿Cuántos desocupados hay en San Antonio de los Cobres según el relevamiento de este minero con 23 años de trayectoria?
Esteban Alfonso Córdoba pasó más de dos décadas en los yacimientos de San Antonio de los Cobres. A pocos días del Día del Trabajador Minero, hizo un relevamiento propio y encendió una alarma.
La minería en la puna salteña cambió mucho en los últimos veinte años. Esteban Alfonso Córdoba, de 49 años, lo sabe mejor que nadie: trabajó 23 años en la actividad en San Antonio de los Cobres, desde peón hasta chofer profesional. Su historia refleja ese recorrido y, al mismo tiempo, expone una preocupación que excede lo laboral.
Cada 28 de octubre se conmemora el Día del Trabajador Minero, una fecha que reconoce a quienes se desempeñan en los yacimientos, lejos de sus familias y en condiciones exigentes. Córdoba es uno de ellos.
De la bicicleta a la tecnología
Sus primeros años en la mina estuvieron marcados por el esfuerzo físico y la falta de herramientas. "Cuando yo empecé era una minería muy ruda, donde era levantarse de madrugada, irse a las pampas, a bicicleta. No había lo que se dice ahora traslado de personal, todo era pulmón, decíamos", recordó.
Con el tiempo, las empresas incorporaron servicios, maquinaria y capacitaciones. También mejoraron los campamentos, con comedores, catering y tecnología que facilitó el contacto con las familias. "Ahora hay más estudios, más maquinaria, más capacitación y tecnología", señaló.
Turnos y convivencia
Córdoba trabajó con un esquema de 14 días en el yacimiento y 14 de descanso. Mencionó que existen otros regímenes, como 7 por 7, 21 por 7 y 19 por 11, según la empresa y el proyecto. La modalidad implica pasar largos períodos lejos del hogar y soportar las condiciones climáticas de la puna. En ese contexto, la convivencia con los compañeros se vuelve clave. "Nosotros decíamos que no somos mineros, somos una familia", expresó.
También evocó las dificultades para comunicarse con los suyos cuando empezó. Las cartas tardaban varios días en llegar a San Antonio de los Cobres. Hoy los campamentos tienen internet, wifi y redes sociales. "En esos tiempos era triste porque se mandaban cartas. Llegaba cuatro o cinco días recién a San Antonio", contó.
Un recorrido desde abajo
Córdoba terminó el secundario en 1997. Antes de entrar a la minería fue cartero y trabajó en otra empresa de la localidad. Luego ingresó como peón. "Yo entré como peón. No se sabía nada de lo que era minería", afirmó.
A lo largo de 23 años pasó por distintos puestos: cocina, oficinas, encargado de repartir combustible. Aprendió a manejar topadora y camiones. "Llegué a ocupar varios lugares en una empresa: de cocinero, de oficina, de encargado de repartir combustibles. Aprendí a manejar topadora y camión", detalló. Así se consolidó como chofer profesional. "Fui paso a paso, ayudante, oficial y así llegué al lugar donde me sentía más cómodo: el perfil de chofer en mina", sostuvo.
Más exigencias para entrar
El trabajador remarcó que hoy los requisitos para ingresar a la actividad son mayores. Tener el secundario completo y, eventualmente, una carrera terciaria amplía las posibilidades. "Ahora te piden secundario completo y si tenés una carrera terciaria, mejor. Tenés más posibilidades", dijo.
A pocos días del Día del Trabajador Minero, envió un saludo a sus compañeros y reivindicó la tarea en los yacimientos de la puna. "Es muy loable la tarea que realizamos todos, porque es muy sacrificada estar en la puna", manifestó.
La preocupación por los desocupados
Córdoba también expresó su deseo de que la actividad siga generando oportunidades para los habitantes de San Antonio de los Cobres. En ese marco, planteó su inquietud por la situación laboral de sus vecinos, en un contexto de nuevos emprendimientos mineros y proyectos de infraestructura y producción.
Según afirmó, hizo un relevamiento propio y estimó que hay alrededor de 400 personas desocupadas, entre mujeres y hombres, en la localidad. Además, señaló que busca plantear esta situación ante autoridades provinciales y municipales. "No es que estemos en contra de los emprendimientos, pero nosotros, que somos nativos de la zona, no tenemos trabajo", sostuvo.
Para Córdoba, es importante que quienes viven en la puna puedan acceder a las oportunidades laborales que generan los proyectos en el territorio. Su historia refleja los cambios de la minería en las últimas décadas: desde el esfuerzo físico y la comunicación limitada hasta una etapa de tecnología, capacitación y mejores servicios en los campamentos.