22 años después del sismo, Catamarca volvió a vivir su Día del Milagro
Catamarca volvió a vivir una jornada de fe y memoria: el repique de campanas y una procesión colmaron el centro. El mensaje del obispo y el ritual que se repite cada año, en una nota que toca a cada catamarqueño.
Con el repique de las campanas a la hora exacta en que la tierra se movió, Catamarca conmemoró un nuevo aniversario del sismo de 2004. La provincia celebró el Día del Milagro con misas y una procesión que volvió a reunir a cientos de fieles en el centro capitalino.
La jornada central tuvo como escenario la Catedral Basílica, donde el obispo diocesano, monseñor Luis Urbanc, presidió los actos religiosos. En su homilía, agradeció "la mano invisible que nos amparó" durante el temblor que marcó a la provincia hace más de dos décadas.
Una celebración especial
Este año, la conmemoración se dio en el marco de la Fiesta de la Protección de Nuestra Madre del Valle y del Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario del nacimiento del Beato Mamerto Esquiú. Los actos litúrgicos también marcaron el cierre del triduo, que en esta oportunidad llevó como lema "Lirio de los Valles, cuida a tus hijos".
El Santuario Catedral y el Paseo de la Fe quedaron colmados de personas que se sumaron a la celebración junto al obispo, sacerdotes, peregrinos, autoridades y miembros de distintas instituciones.
La procesión, el momento más emotivo
Después de la misa, la tradicional procesión alrededor de la Plaza 25 de Mayo volvió a convocar a una multitud. Autoridades civiles, representantes de las fuerzas de seguridad, integrantes de movimientos y pastorales, además de vecinos y peregrinos, acompañaron el recorrido en una muestra de fe que se repite cada año.