18 despidos y un avión sanitario sin quién lo mueva: el cierre de Intercargo ya golpea a Santa Cruz
¿Qué pasó con el avión sanitario de Santa Cruz cuando Intercargo se quedó sin personal para moverlo? El cierre de la estatal en el sur ya tiene un primer damnificado inesperado.
El secretario gremial de UPSA, Marcelo Cazzulo, confirmó el cierre de las operaciones de Intercargo en los aeropuertos de Río Gallegos y Comodoro Rivadavia, una medida que dejó a 18 trabajadores en la calle y puso en jaque la operación de vuelos clave para la región. Lo dijo en diálogo con Radio LU12.
La empresa estatal de servicios de rampa se retira de ambas escalas: 10 desvinculados en Comodoro Rivadavia y 8 en Río Gallegos. Solo los encargados de cada planta seguirán 30 días más para ordenar el traslado del equipamiento y firmar el cierre formal.
Indemnizaciones a la mitad y una ley que cambió las reglas
Cazzulo denunció que las bajas se ejecutaron bajo la nueva legislación laboral y apuntó directo contra el impacto sobre los trabajadores: “Con la nueva ley laboral cobraron el 50% de la indemnización”. La medida afecta a personal con entre 15 y 25 años de antigüedad, según precisó el dirigente.
¿Qué hacía Intercargo y por qué su salida complica a la Antártida?
El referente gremial detalló las tareas que desempeñaba la compañía: “Es la asistencia de las aeronaves en tierra… carga y descarga de equipo, equipaje, traslado de personas discapacitadas, puesta en marcha de los motores de las aeronaves, grupos eléctricos, aire acondicionado”.
La advertencia de Cazzulo va más allá de lo laboral: aseguró que el cierre impacta en los vuelos estratégicos a la Antártida y en el avión de la gobernación de Santa Cruz. La aeronave provincial tuvo que ser retirada del hangar e instalada en plataforma por la falta de personal operador para moverla ante un eventual vuelo sanitario.
El servicio de rampa pasa a Aerolíneas y las privadas no aparecen
Ante la salida de Intercargo, el servicio de rampa será asumido temporalmente por Aerolíneas Argentinas. Cazzulo explicó que el retiro de la firma estatal responde a las políticas del Gobierno nacional sobre las empresas públicas: “La respuesta fue muy directa: nada que sea estatal va a ser manejado por el Estado, va a pasar a manos privadas”.
Sin embargo, remarcó que el sector privado no muestra interés en operar en estas pistas: “Hay 14 empresas nuevas de rampa creadas en este gobierno y ninguna está levantando la mano hoy por hoy, por lo menos, para hacerse cargo de alguno de estos dos aeropuertos”.
La paradoja del superávit
El dirigente contrapuso el cierre de estas escalas con el balance económico general de la compañía: “Siempre Intercargo tuvo ganancias muy grandes en algunos aeropuertos y con eso financiaba los aeropuertos que no llegaban a tener una ganancia. El año pasado la empresa tuvo un ingreso de superávit de 20 millones de dólares”.