18 años después, la decisión médica que le cambió el Milagro a Bernacki
Una clase media "venida muy abajo", jubilados y trabajadores informales al límite: el diagnóstico sin rodeos del sacerdote salteño que este año no peregrinará.
En la antesala del Milagro 2026, monseñor Dante Bernacki puso palabras a una preocupación que aparece cada vez con mayor fuerza en el contacto cotidiano con las familias: la dificultad para sostener los gastos cotidianos, el deterioro de los ingresos y el creciente endeudamiento para llegar a fin de mes.
Desde su contacto cotidiano con las comunidades, el sacerdote describió un escenario en el que la crisis de la microeconomía se hace cada vez más visible. "Se, el problema es que se va profundizando la crisis de la micro, sí, en realidad de la microeconomía. Se habla mucho de lo macro y de los avances, pero la gente sufre el día a día", señaló durante una entrevista con Radio Salta.
La necesidad se hace visible en pedidos concretos de ayuda. "Cada vez en las comunidades se ve más la necesidad de poder brindar una mano a las personas que están pasando por momentos muy difíciles", sostuvo.
Una clase media "venida muy abajo"
Su diagnóstico alcanza especialmente a sectores que históricamente tuvieron mayor margen para afrontar los gastos. "Sobre todo una clase media venida muy abajo", describió. En la misma situación ubicó a jubilados, trabajadores informales y personas que dependen de actividades como el taxi y el remis para sostener sus hogares.
Pero hubo una frase que sintetizó su mirada sobre el deterioro del bolsillo: "La gente muchas veces no es que no llegue a fin de mes, sino que no llega a mediados de mes".
Bernacki cuestionó que la realidad cotidiana pueda medirse solamente con los números de la macroeconomía. "Son cosas que no las podés patear para adelante, que tienes hambre, tienes hambre hoy", afirmó.
El endeudamiento, la otra cara de la crisis
Y puso el foco en una de las consecuencias más preocupantes: el endeudamiento para cubrir necesidades básicas. "Si vas al super comprás lo mínimo, lo ínfimo y si comprás con tarjeta te endeudás realmente de manera preocupante", advirtió.
También apuntó contra el pago mínimo de las tarjetas, una alternativa a la que recurren quienes no pueden afrontar el total de sus consumos. "El pago mínimo es esclavizante, comisiones, intereses, y eso tiene que enfrentarse y solucionarse cuanto antes, no podés ahogar más a la gente", sostuvo.
En ese escenario, su advertencia se vuelve particularmente significativa en vísperas de una celebración atravesada por la fe y por miles de peregrinos que llegan desde distintos puntos de Salta.
18 años después, no peregrinará
Este año Bernacki no caminará junto a los peregrinos de la Puna, después de 18 años de acompañarlos. Una recomendación médica terminó de definir una decisión que, según reconoció, no fue sencilla. El año pasado después de una operación tras un infarto le colocaron un stent y un cardiólogo lo autorizó a participar pero posteriormente tuvo dos episodios durante la peregrinación. "Me hicieron pensar. No quiero llevarles un problema a los peregrinos allá arriba", explicó.
Su ausencia generó tristeza entre algunos peregrinos, pero el sacerdote buscó devolver la mirada hacia el sentido central de la celebración. "Los peregrinos tienen que tomar conciencia que el centro de la peregrinación no soy yo, sino el Señor del Milagro", remarcó.
Para Bernacki, peregrinar es "un encuentro profundo con el Señor y la Virgen del Milagro". Y lo resumió con una frase que atraviesa toda su concepción del camino de fe: "Te cambia el corazón, te cambia la vida".
A sus 68 años, seguirá ligado a las celebraciones del Milagro desde otros espacios. "Si en algún momento puedo ir al encuentro de los peregrinos, lo haré", finalizó.